Pactos y promesas de Dios tienen objetivos y públicos definidos

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminólogo

No todos los pactos y promesas de la Biblia, la Palabra de Dios, son aplicable a todos los seres humanos por igual, salvos aquellos que revisten el Plan de Salvación.

Hay pastores y ministerios evangélicos que venden como hecho cierto, pactos y promesas dada a Israel, otras al Mesías Jesucristo, y demás, como si fueran aplicadas a la Iglesia y a cada persona; cuidado, de allí devienen doctrinas de error, y hacen que la gente trate las cosas de Dios como si todo fuera un canje comercial, donde los únicos que se benefician son los falsos y modernos apóstoles y patriarcas.

El pecado lo único que pesa en el mar

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez Periodista~Criminólogo


Miqueas 7:18-19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Malas mañas de los panameños inciden en conducta criminal e impunidad

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista- Criminólogo

La sociedad panameña está secuestrada por la tradición bizarra de no actuar en derecho y en cualquier otro ámbito social, bajo la falacia o el pretexto, ya casi consuetudinario, conocido como las malas mañas panameñas que se conjugan en una practica social , encerradas en esta manera de pensar : “Esa persona no la toques, ni te metas con ella; ese/a es un contacto clave para un futuro o en el peor de los casos, aquí no va a ocurrir nada, yo lo conozco a él/ella, tranquilo, cero estrés”.

Este accionar consuetudinario es producto de la cultura del juega vivo panameño, por lo cual, hoy nos encontramos inmerso en un mar de corrupción institucionalizada, en todos los sectores del desarrollo humano nacional.

Esa actitud es la que al final conduce a los pueblos a tener gobiernos tiranos y corruptos, y a una clase oligarca manipulando ideológicamente a los pobres y a la clase media hacia una cultura de dependencia politiquera.

Veamos como quedó Venezuela inmersa en la vorágine de los delincuentes de cuello blanco que se apoderaron del poder para vivir bien ellos, y el pueblo humillado con hambre, perseguidos, muertos y exiliados.

Los hijos de Judas Iscariotes

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminólogo

Los hombres que venden su conciencia, principios espirituales y morales e ideales, cambiándolos por unas monedas de platas, son hijos de Judas Iscariotes, todos terminan con sentimientos de ruin y sólo les queda su último destino: La Horca.

Esos seres pululan la política y el poder económico, y no les importa que sus acciones lleven al calvario del sufrimiento a gentes y pueblos enteros.

Tres tipos de actores detrás del crimen social

Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminólogo

La Criminalidad para entenderla en su accionar diario, tal como está ocurriendo en Panamá, hay que verla desde el punto de vista de dos macro factores causales que están incidiendo en la descomposición social: El aumento de la densidad demográfica que hace más notoria la incidencia de actos criminales: «el gen de la criminalidad se esparció por todo el país», mientras que el segundo es el debilitamiento que experimenta la justicia: «hay impunidad total, no hay certeza del castigo para quienes cometen delitos contra el patrimonio de la Nación, delincuentes de cuello blanco haciéndose del poder político para robarle al erario público».

Para entender esos dos macro factores causales criminológicos hay que tener presentes a tres clases de actores que se mueven dentro de la densidad demográfica y del debilitamiento de la justicia:

1. Los corruptos o delincuentes de cuello blanco, que suben al poder político para hacerse del dinero del erario público y que no van a las cárceles, ellos gozan de total impunidad, compran la conciencia de los magistrados y jueces, ya que con el nuevo Sistema Penal Acusatorio, pactan las penas y se quedan con gran parte del botín y devuelven un porcentaje a sus amos: El Gobierno que «los investiga»; y los de abajo ven eso como un modelo de referencia para actuar con dolo: “Si lo hace el grande, porqué no lo puede hacer el pequeño”, siendo la cosa así, es cuando los menores de edad, son azuzados por los adultos para cometer cualquier clase de delitos, porque saben que no van a pagar como adulto.

2. Los delincuentes callejeros que son los que integran las bandas y pandillas delincuenciales, que son los que comenten actos criminales, desde sicariatos hasta robos y hurtos y todo tipo de delitos contra la propiedad y la integridad física y patrimonial de los ciudadanos.

3. El tercer grupo es el de los violentos, ciudadanos de a pie, el de la calle, que han hecho de la violencia un estilo de vida, de una subcultura, pasó a ser una manera de vivir, por cualquier cosa reaccionan de manera violenta, para demostrar que ellos son los que controlan e imponen como se deben hacer las cosas, al mejor estilo de la anarquía social de la maní de la ley del talión: ojo por ojo y diente por diente.

Para erradicar la corrupción y la violencia, hay que invertir en la prevención temprana dentro de la niñez y la juventud que son los que pueblan los denominadas zonas rojas o guetos; y que se esparcio el gen de la delincuencia por todo el país.

El Crimen paso de ser un asunto de guerras de pandillas, a un asunto de alcance social de grandes dimensiones, de donde no se escapa nadie. Los hombre pasan del pasó al acto criminal, dejando entrever su temibilidad o peligrosidad sin ningún acto de pudor ni remordimiento de conciencia: «Ser malo o maleante es una diversión»:

«Desde la matriz están desviados los impíos; desde su nacimiento se descarrían los que hablan mentiras» (Salmo 58:3).

Para erradicar el crimen y la violencia que se vive en el país, hay que volver la mirada a Dios y fortalecer la relación espiritual y moral en las familias y los centros escolares, de otra manera ningún freno social, por sabio que parezca ayudaría en nada, pues estamos viviendo una corrupción moral, igual como sucedió en los días de Noé, antes del diluvio (Génesis 6:11).

Los corrupción sufre de autolisis

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminológo

La corrupción sufre del proceso de autolisis (del griego auto, el mismo, y lisis, pérdida, disolución), es un proceso biológico por el cual una célula se autodestruye. Ese proceso de autodestrucción lo sufren todos los organismos, sean estos vivos o sociales (paralelismo).

Cada acto de corrupción por muy organizado que esté, en cada uno de sus ámbitos de acción, de por si llevan implícito los gusanos de la descomposición. Su propio cuerpo organizacional, sufre la reducción que experimenta el cuerpo de un organismo vivo a formas más simples de materia, lo que no funciona bien, se pudre.




 

Aída Selles de Palacios: Una virtud de la elocuencia y la pragmáticalingüistica

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminológo

Una obra al alcance de todo estudiante y profesional de la Ciencia de la Criminología y afines: «Vocabulario de términos y definiciones criminológica», que surge con el objetivo que sirva como una guía para el aprendizaje de los que se inician en la ciencia criminológica, así como los que ya son unos profesionales, que requieren de una manera expedita el significado de los términos y definiciones en su quehacer profesional. 

Esta obra de Aída Selles de Palacios es el primer Diccionario en materia de Criminología que se escribe en Centroamérica y Panamá, tal como lo destaca en el prólogo de esta obra, el insigne maestro de la criminología el mexicano Rodríguez Manzanera. 

Escribir una breve y sustantiva presentación de una vida dedicada a la docencia y a la investigación académica y científica, tal como me sucede en este momento, sobre todo por tratarse de una de mis mentoras en la Ciencia de la Criminología no es fácil. Fuí su alumno y ahora su colega y a pesar de que ya no se trata de obtener una calificación para pasar una materia, hablar con Selles de Palacios, es una oportunidad que no se puede soslayar. Ella posee como pocas personas, esa virtud que nos regala la lingüística: el don de la elocuencia y la pragmalingüistica. 

Aída Selles de Palacios, es una mujer tenaz y perspicaz, que no deja el más mínimos de los detalles de las semántica sin ser pasado por el tamiz de la duda y la verificación. Para ella, cada concepto tiene su aplicación e interpretación de acuerdo al contexto en que se dan los hechos.

Es por ello, que hoy contamos con una obra académica y científica al alcance de toda persona e institución que se dedica a estudiar y a realizar investigación criminológica, obra que de ser consultada como la Biblia, evitará cometer yerros en cada producto intelectual, ya sea académico, científico, jurídico o profesional en cualquier ámbito del saber humano.

Selles de Palacios es una docente e investigadora de vocación, siempre preocupada por el correcto uso y tratamiento asertivo de los conceptos y sus aplicaciones a cada caso.

En su obra titulada: «Vocabulario de términos y definiciones criminológica», Selles de Palacios plasma su carácter y pensamiento, y un total dominio de la Ciencia de la Criminología, como un legado para las presentes y futuras generaciones que se enfila en perfeccionar en la Nueva Ciencia del Siglo XXI: La Criminología.