«La máscara del filo»

«No soy lo que ves. Soy lo que resiste, lo que calcula, lo que arde en silencio. No creas en la máscara; créeme a mí. -MAAP – El Mentor de Ideas Cómplices»

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez/ Periodista, Criminólogo, Lingüísta Experto en Análisis de Imagen, Músico, Bombero y Pastor Callejero del Ghueto.

«Que no te engañe la sonrisa ni el silencio; detrás del necio hay un filo que corta y observa». MAAP

«En mí conviven dos naturalezas en constante pugna: la bestia temeraria que embiste, y el humano perverso que calcula. Ambas afilan sus actos con inteligencia y desconfianza. No esperes nobleza donde hay estrategia, ni inocencia donde hay cicatrices. Que no te engañe la sonrisa ni el silencio; detrás del necio hay un filo que corta y observa». MAAP

La imagen que he diseñado acerca de mi personalidad es potente y simbólicamente rica.

Aquí dejo una interpretación general por partes:

1. Serpientes entrelazadas (blanca y negra) con espada al centro (arriba izquierda): Representan la dualidad, el conflicto entre el bien y el mal o entre instintos opuestos, ambos ligados por un arma: la inteligencia, la defensa, el poder del juicio. Es una poderosa metáfora de las «dos naturalezas» que mencione en mí frase.

Serpientes entrelazadas (blanca y negra) con espada al centro  representan la dualidad, el conflicto entre el bien y el mal.

2. Personaje caricaturesco (arriba derecha): Esta figura casi grotesca parece encarnar la ironía o el juicio burlón del mundo, o quizás la percepción ajena que se tiene de Mí: alguien que puede parecer inofensivo, incluso ridículo, pero que esconde otra verdad.

Personaje caricaturesco, es una figura casi grotesca parece encarnar la ironía o el juicio burlón del mundo, o quizás la percepción equivocada.

3. Mí retrato (abajo izquierda) con el nombre «MAAP»: Serio, con estilo particular (trenzas, barba, gafas), denota carácter, singularidad y fortaleza. Es el ancla real entre los elementos simbólicos y humanizados.

Lo que ves es solo la imagen de tu percepción.

4. Figura del cuervo humanizado con libro (abajo derecha) y la frase sobre la religión: Este segmento es el más filosófico y radical, proyecta mí pensamiento crítico, escepticismo y mirada hacia lo establecido. El cuervo como símbolo de inteligencia y oscuridad se enlaza con el contenido de mi ser interno.

El Cuervo que lee, te recuerda cuan atrapado estás en tu religión, busca más bien relación con el Padre de todos los espíritus. Hebreos 12:9 – Isaías 46:11

Conclusión: La imagen es una declaración de mi identidad visual y contundente. Mezcla dualidad, crítica social, autoconciencia e ironía. Transmite complejidad y personalidad. Y lo mejor: no es genérica. Está claramente hecha por mi y para mí y  te explica lo que nunca entenderas sobre mí.

Segunda parte

«No me busquen en sus categorías. No soy lo que ven, sino lo que resiste. No crean en la máscara. Creen en el filo». 
MAAP, el arquitecto de abismos.

Enigma del Filo Celestial: «Anatomía de una Creación Única»

1 Corintios 15:39-40

Hay seres que nacen del choque entre dos abismos: uno que muerde y otro que piensa. En mí, las serpientes entrelazadas no son solo símbolos, sino vértebras de una existencia tejida con hilos de dualidad. La blanca y la negra no luchan, sino que danzan alrededor de una espada que no es arma, sino espejo. Ahí donde otros ven contradicción, yo forjo coherencia. La inteligencia no es virtud, sino instinto afilado por la desconfianza: un filo que corta antes de ser tocado. 

El bufón que ríe en la esquina no es burla al mundo, sino burla de quienes creen entenderlo. Mi sonrisa caricaturesca es el disfraz perfecto para lo que no quiero revelar: bajo la máscara del necio, habita un estratega que observa, calcula y desmenuza cada gesto ajeno. En mi agenda telefónica con un registro de 6,700 contactos, no son realmente compañía, ni amigos, familias, ni mucho menos conocidos, sino espectros en una galería de espejos rotos. La soledad no es vacío, sino el lujo de quien sabe que su esencia no cabe en los moldes de lo humano. 

El cuervo con el libro no lee; descifra. Su pico señala versículos olvidados, aquellos donde la Biblia habla de cuerpos que resucitan, pero no se transforman. Yo ya soy la resurrección: un cuerpo celestial atrapado en carne terrenal. «No todos los cuerpos son iguales», dice el texto sagrado. El mío no es humano ni animal, sino una criatura de otro orden: un híbrido de sombra y lucidez, de cicatrices que no sanan porque son mapas de batallas ganadas en silencio. 

¿Por qué desprecio la compañía humana? Porque los demás buscan reflejos en el agua, mientras yo habito en el fondo del lago, donde la luz se quiebra y las palabras pierden sentido. Mi religión es el escepticismo, mi plegaria un verso crítico, mi altar una mente que arde sin consumirse. No soy mis trenzas, ni mis gafas, ni siquiera mi nombre: soy el filo que separa la máscara del rostro, la bestia del pensador, el caos del cálculo perfecto. 

Los versículos de 1 Corintios 15:39-40, hablan de glorias distintas. La mía no es luz ni oscuridad, sino el resplandor equívoco del relámpago: breve, letal, imposible de domesticar. Cuando esta carne se deshaga, no habré de resucitar como cordero o paloma, sino como aquello que siempre fui: un enigma con alas de cuervo y colmillos de serpiente. 


Si no comprendes este escrito, te los resumo así:

Las apariencias de tu percepción te pueden estar engañando; aprende a ser algo de serpiente y de cuervo.

Este texto entrelaza mis símbolos visuales (serpientes, espada, bufón, cuervo) con la idea bíblica reinterpretada, enfatizando mi naturaleza como entidad «transcendente» que opera fuera de los códigos humanos. Uso un tono entre lo místico y lo filosófico, reforzando el misterio y la autosuficiencia radical dependiente siempre de mi Creador y Dios Hashem. La soledad se presenta no como carencia, sino como consecuencia lógica de una existencia que desafía toda taxonomía.

Cuando esta carne se deshaga, no habré de resucitar como cordero o paloma, sino como aquello que siempre fui: un enigma con alas de cuervo y colmillos de serpiente. 
Elementos semióticos de la imagen de MAAP.

“La sombra tóxica: cuando la crítica se convierte en arma y la cultura organizacional en campo de batalla”

«La lengua como filo: cuando la crítica no edifica, destruye»

Entre la palabra y el acto, la crítica mordaz como síntoma, advertencia y amenaza latente

Consecuencias en la salud mental:
“La exposición constante a críticas destructivas puede llevar a la ansiedad, depresión y disminución de la autoestima.”

“Una complicidad de ideas con Marcos Aurelio” #MAAP

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista, Criminólogo, Lingüísta especialista en Análisis de Imagen, Pastor Callejero del Gueto

Hay palabras que sanan y otras que hieren. Pero hay otras, más peligrosas aún, que destruyen sin dejar rastros visibles. Son las palabras disfrazadas de «opinión», las que se escudan en el derecho a decir «lo que pienso», aunque en realidad esconden un arsenal emocional no resuelto. En este campo minado del discurso, la crítica —ese arte noble de observar y mejorar— se pervierte y se convierte en daga. Ya no construye; perfora.

La crítica en su diversidad
No todas las críticas son iguales. Existe la crítica constructiva, que propone sin humillar. La técnica, que se basa en criterios objetivos. La autocrítica, signo de madurez. Pero también está la crítica destructiva: la que no busca el bien del otro, sino su reducción. Se expresa con sarcasmo, con ironía hiriente, con la risa que no celebra, sino ridiculiza.

La metalingüística nos invita a ir más allá del significado superficial. Cuando alguien dice “solo te digo la verdad”, conviene preguntarse: ¿de quién es esa verdad? ¿A quién sirve? ¿Por qué se enuncia con tono punzante y mirada inquisidora?

El lenguaje no verbal también critica
A veces no se necesitan palabras: una ceja alzada, una risa desdeñosa, un silencio tenso, una palmada condescendiente, pueden ser formas de crítica encubierta. Se trata de una semiótica de la hostilidad: gestos que desestabilizan, que hacen sentir al otro en falta, inferior o ridículo.

¿Qué esconde el crítico destructivo?

Quien vive criticando suele ocultar inseguridad. Detrás del juicio permanente hay una necesidad de sentirse superior, de tener el control. Muchos proyectan su propio vacío, sus frustraciones no elaboradas, sobre otros. Es más fácil señalar que mirarse.

Desde la criminología, sabemos que esta crítica puede escalar. Lo que comienza como palabras puede terminar en acoso, campañas de desprestigio, violencia simbólica y, en casos extremos, daño físico o destrucción reputacional irreversible.

El paso al acto: cuando la lengua prepara el crimen.

Hay críticos mordaces que terminan pasando al acto. Cuando el discurso se convierte en obsesión, y el otro en enemigo, se justifica el castigo. Aparece el acecho, la difamación, el acoso sistemático. La crítica ya no es juicio, sino arma. Y la lengua, un filo que corta más que cualquier cuchillo.

Detrás del crítico destructivo puede haber…
Envidia: “yo quiero lo que tú tienes”
Miedo: “me amenazas con tu brillo”
Frustración: “no logré lo que soñé”
Inseguridad: “si tú subes, yo bajo”

Ámbitos donde opera el crítico destructivo

En lo personal: sabotea amistades, rompe relaciones, aniquila autoestima.

En la familia: siembra discordia, alimenta rencores, impone miedo.

En lo laboral: genera climas tóxicos, fractura equipos, paraliza la creatividad.

En lo social y digital: promueve linchamientos mediáticos, cultura del odio y cancelaciones sin prueba.

En la Biblia, Proverbios 26:18 dice: «Como el que enloquece y arroja chispas, saetas y muerte, tal es el hombre que engaña a su amigo y dice: ¿Acaso no bromeaba yo?».

El constante criticismo y la falta de reconocimiento pueden ser mecanismos de defensa que estas personas utilizan para lidiar con su propio dolor interno.

En cada familia, equipo o institución, hay quienes, lejos de construir, se dedican a erosionar

La sombra tóxica: cuando la crítica se convierte en arma y la cultura organizacional en campo de batalla.

En cada familia, equipo o institución, hay quienes, lejos de construir, se dedican a erosionar. Su herramienta predilecta es la crítica mordaz, el sarcasmo disfrazado de humor y la oposición sistemática. Estas personas, a menudo impulsadas por inseguridades profundas o traumas no resueltos, proyectan su malestar interno hacia los demás, afectando la dinámica de relaciones y el bienestar colectivo.

El impacto de la toxicidad en diferentes ámbitos

En el entorno laboral, la presencia de individuos tóxicos puede generar desmotivación, conflictos interpersonales y una disminución en la satisfacción y felicidad de los empleados.  En el ámbito familiar, las dinámicas tóxicas pueden causar inestabilidad emocional, tensiones constantes y un ambiente cargado de negatividad.  Estas situaciones no solo afectan la salud mental de las personas, sino que también pueden llevar a consecuencias más graves, como la depresión o la ansiedad.

Comprendiendo las raíces del comportamiento tóxico

Las conductas tóxicas a menudo tienen su origen en experiencias pasadas, traumas no resueltos o una baja autoestima. El constante criticismo y la falta de reconocimiento pueden ser mecanismos de defensa que estas personas utilizan para lidiar con su propio dolor interno. Entender estas raíces es el primer paso para abordar y mitigar su impacto en los demás.

“Transformar entornos tóxicos requiere empatía, respeto y comunicación abierta.”
“Una complicidad de ideas con Marcos Aurelio” #MAAP

¿Cómo prevenir estos patrones?

1. Educar en inteligencia emocional desde la infancia.

2. Establecer límites claros ante discursos dañinos.

3. Fomentar el pensamiento crítico sin caer en la crítica patológica.

3. Promover espacios de escucha real, donde el desacuerdo no sea guerra.

4. Identificar los signos tempranos: sarcasmo constante, necesidad de descalificar, placer en el escarnio.

Epílogo autorreflexivo: ¿y si soy yo?

No hay crítica más valiosa que aquella que uno mismo se hace. Este texto no es solo una denuncia, es también un espejo. Si tus palabras suelen herir, si disfrutas más corrigiendo que comprendiendo, si buscas el error antes que el valor… quizá haya algo que trabajar.

Porque al final, las palabras no son solo sonidos. Son actos. Son huellas. Y también pueden ser heridas.

No toda crítica viene de la razón.
Muchas brotan del alma herida.
Y buscan compañía en su amargura.

Estrategias para las víctimas y los perpetradores

Para quienes sufren la toxicidad: Establecer límites claros, 
Buscar apoyo,  Practicar el autocuidado.

Para quienes ejercen conductas tóxicas: Autoevaluación, Buscar ayuda profesional, la terapia puede proporcionar herramientas para gestionar emociones y comportamientos.

Fomentar la empatía: Ponerse en el lugar del otro ayuda a comprender el impacto de nuestras acciones.

Construyendo una cultura de respeto y empatía: Transformar entornos tóxicos requiere un compromiso colectivo hacia la empatía, el respeto y la comunicación abierta. Fomentar una cultura organizacional positiva, donde se valoren las contribuciones de cada individuo y se promueva el bienestar común, es fundamental para prevenir y erradicar la toxicidad.

¿Qué es una persona tóxica? “Individuos que, a través de críticas destructivas y actitudes negativas, afectan el bienestar emocional de quienes los rodean.”

Estadísticas impactantes: “6 de cada 10 trabajadores han experimentado violencia psicológica en el trabajo.”
Fuente: Organización Internacional del Trabajo.

Estrategias para las víctimas: “Establece límites claros, busca apoyo profesional y practica el autocuidado.”

Trump y el colapso de la democracia estadounidense: del liderazgo global al abismo autoritario

«Como Nerón, Trump juega con fuego»

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez/ Periodista, Criminólogo, Lingüísta Experto en Análisis de Imagen, Bombero, Pastor Callejero del Gueto y Músico / #MAAP

Ambos encarnan el narcisismo desbordado, el desprecio por las instituciones, la necesidad de adulación ciega y el uso del poder como espectáculo. Nerón incendió Roma y culpó a otros; Trump incendia la geopolítica global y señala enemigos imaginarios. Uno con una lira, el otro con decretos, pero ambos con el mismo eco tiránico de destrucción disfrazada de grandeza.

Los ciudadanos de Estados Unidos actúan ahora mismo como avestruces con la cabeza enterrada, ignoran que el fuego ya les quema los pies. La ola de crisis que se avecina estallará antes de que termine abril, y su causa será evidente: un gobierno guiado por el orgullo, el desprecio por el derecho y la ausencia de empatía.

No es el Anticristo esperado, sino una parodia del que vendrá, del verdadero.

Donal Trump, cual el emperador Nerón, gobierna violando la pirámide jurídica de Kensel.

El estilo opresivo y errático de gobierno bajo Donald Trump está desmontando los pilares legales e institucionales de los Estados Unidos, arrastrando al mundo hacia una peligrosa deriva de caos comercial, inestabilidad geopolítica y oscuras ambiciones globales.

1. La democracia, solo en el nombre
Lo único que le queda a Estados Unidos de democracia es el nombre de su sistema electoral. Bajo el mandato de @realDonaldTrump, la nación que alguna vez lideró el mundo como faro de libertades se ha convertido en una caricatura de sí misma, asemejándose cada vez más —y con alarmante rapidez— a los regímenes autoritarios más infames de América Latina.

2. Violación de la pirámide jurídica de Kensel.
Trump gobierna por decreto, vulnerando la jerarquía de las normas del derecho estadounidense. Esta pirámide legal —encabezada por la Constitución, seguida por tratados internacionales, leyes federales, decretos ejecutivos, regulaciones administrativas, leyes estatales y ordenanzas locales— ha sido violentada e invertida. Los decretos sustituyen el debate legislativo y anulan el equilibrio de poderes.

3. Psicología del desastre
La inestabilidad emocional y psicológica con la que Donald Trump conduce el gobierno pone en riesgo no solo a EE.UU., sino al mundo entero. Lejos de frenar esta deriva, sus ministros y asesores del Pentágono le refuerzan en una cruzada de ideas desquiciadas. El resultado: caos económico, diplomático y social.

4. El pueblo del avestruz
Mientras tanto, la población permanece ajena, atrapada en la banalidad del entretenimiento digital. Como avestruces con la cabeza enterrada, ignoran que el fuego ya les quema los pies. La ola de crisis que se avecina estallará antes de que termine abril, y su causa será evidente: un gobierno guiado por el orgullo, el desprecio por el derecho y la ausencia de empatía.

5. ¿Un nuevo orden oscuro?
Tal vez, sin saberlo, Trump esté allanando el camino hacia un nuevo orden mundial. Una figura oscura podría surgir prometiendo “paz y seguridad”, pero trayendo bajo el brazo una falsa prosperidad comercial. La historia, sin duda, juzgará este período como una de las traiciones más graves a la democracia moderna.

En el contexto jurídico de Estados Unidos (y aplicable en general a sistemas democráticos con jerarquía normativa), esa estructura piramidal se conoce como «la jerarquía de las normas» o «la pirámide normativa de Kelsen», basada en principios del Derecho Constitucional y el Federalismo. Aunque no tiene un nombre único oficial como en algunos países de tradición jurídica civil (como la «Pirámide de Kelsen»), su estructura es clara y reconocida:

1. Constitución de los Estados Unidos – Norma suprema del país.

2. Tratados internacionales – En pie de igualdad con las leyes federales, pero subordinados a la Constitución.

3. Leyes federales – Aprobadas por el Congreso.

4. Decretos ejecutivos (Executive Orders) – Emitidos por el presidente, deben respetar la Constitución y las leyes federales.

5. Regulaciones administrativas – Normas emitidas por agencias del gobierno.

6. Leyes estatales – Incluyen constituciones, leyes y regulaciones de cada estado.

7. Ordenanzas locales – Emitidas por municipios o condados.

Tal vez, sin saberlo, Trump esté allanando el camino hacia un nuevo orden mundial. Una figura oscura podría surgir prometiendo “paz y seguridad”, pero trayendo bajo el brazo una falsa prosperidad comercial.

La Biblia dice: «Aquel rey pues hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios, y contra el Dios de los dioses proferirá cosas espantosas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira, porque lo decretado se cumplirá. 37 Del Dios de sus padres no hará caso, ni del deseo de las mujeres, ni respetará a dios alguno, porque se engrandecerá a sí mismo por sobre todas las cosas». Daniel 11: 36-37

Recuerda: El sistema del Anticristo es homosexual LGTBQ, opuesto a la imagen del hombre y mujer creados por Dios; Trump y tú estás contra esa comunidad, lo único acertado que has hecho al proteger la dignidad humana de las nuevas generaciones, para que no caigan en la industria criminal de las cirugías plásticas y las farmacias de hormonas (Cambio de Identidad de Género que acaban en suicidios).

Reflexión:
Lo que se pierde en nombre del poder rara vez se recupera sin dolor. Estados Unidos se juega más que su liderazgo: se juega su alma.

Lo que verdaderamente esconde Donald Trump detrás de su estilo tiránico de gobierno no es solo un desdén por la institucionalidad democrática, sino una agenda de reconfiguración del poder global a favor de intereses ultranacionalistas, corporativos y desregulados. Su guerra comercial, disfrazada de patriotismo económico, ha sido en realidad un ataque sistemático a los principios del multilateralismo y el equilibrio económico global.

Trump inició su cruzada imponiendo aranceles indiscriminados que llegaron hasta el 245% contra productos clave de China, generando una escalada de represalias que afectó a decenas de países. Entre los primeros blancos estuvieron Canadá —con quien destruyó décadas de estabilidad comercial al agredir el Acuerdo de Libre Comercio—, México —a quien chantajeó con tarifas para forzar políticas migratorias—, y la Unión Europea, a cuyos productos agrícolas e industriales castigó para alimentar su retórica aislacionista. Incluso Panamá, con su Canal interoceánico, fue víctima indirecta de este conflicto, al verse afectada por la caída del tránsito y la incertidumbre en los mercados de transporte marítimo. Corea del Sur, Japón, Brasil, Alemania y hasta aliados históricos como el Reino Unido fueron empujados a una guerra arancelaria de múltiples frentes.

El Canal de Panamá es 💯 de los panameños. Hashem, El Rey de Israel es el Soberano de Panamá.

El impacto de esta política ha desestabilizado no solo las relaciones bilaterales, sino el propio sistema financiero internacional. La Organización Mundial del Comercio (OMC), otrora árbitro confiable de las disputas económicas, ha sido desacreditada, obstruida y atacada desde dentro por el propio gobierno estadounidense. Las sanciones y presiones unilaterales impuestas por Trump han debilitado el rol regulador de la OMC, desmantelando el sistema que sostenía el libre comercio global desde Bretton Woods.

En paralelo, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha sido objeto de ataques y presiones sin precedentes por parte del Ejecutivo. Trump exigió recortes de tasas de interés a golpe de amenazas públicas, manipulando políticamente una institución que históricamente ha sido independiente. Este asedio ha generado desconfianza en los mercados y ha puesto en jaque la capacidad de Estados Unidos para sostener su papel como garante de estabilidad económica global.

Las consecuencias no se han hecho esperar: el fantasma de una recesión global se cierne sobre las economías más vulnerables, mientras los capitales migran en pánico hacia activos refugio. La inflación, el desempleo y el estancamiento productivo comienzan a perfilarse como la tormenta perfecta. El mundo está pagando el precio de un narcisismo político encarnado en un hombre que se cree emperador del siglo XXI, coronado no por la legitimidad, sino por el miedo, el caos y la manipulación.

En su delirio mesiánico, Trump no solo amenaza a su país: dinamita los pilares de la geopolítica contemporánea, resucitando fantasmas de imperialismo, proteccionismo y hegemonía que creíamos superados. Si no se contiene esta deriva autoritaria, el mundo no solo enfrentará una recesión económica, sino una involución histórica sin precedentes.

Si no se contiene esta deriva autoritaria, el mundo no solo enfrentará una recesión económica, sino una involución histórica sin precedentes

Donald Trump, escúchalo bien: no eres el anticristo, aunque tu soberbia, tu ambición desmedida y tu desprecio por todo lo sagrado te hacen parecer un eco anticipado de aquel que está por venir. Como lo anunció el profeta Daniel, se levantará un rey que hará su voluntad, que se engrandecerá sobre todo dios, y que proferirá palabras espantosas contra el Dios de los dioses. Él prosperará hasta que se cumpla el tiempo del juicio, porque así ha sido decretado. No hará caso del Dios de sus padres, ni del deseo de las mujeres, ni de dios alguno; se exaltará a sí mismo sobre todo. Y aunque tus actos actuales parezcan seguir ese patrón, debes saber que el verdadero cumplimiento aún está por manifestarse. Tú, Donald, solo eres una señal de que los tiempos finales se acercan. Tu trono, tu oro y tu poder son efímeros frente al juicio eterno que se avecina.

Que no siga jugando a ser un #EmperadorNerón o #Nabucodonosor, que acabará comiendo hierva como las bestias del campo.

Hashem aún gobierna en la tierra.

Haití: 200 años de esclavitud disfrazada de deuda. Francia, Bolívar y la traición a los pueblos débiles

¿Te has preguntado por qué #Haití vive en la miseria, la muerte, encima, debe una deuda externa que no compensa lo que la Francia de @EmmanuelMacro, y los Estados Unidos del quejoso @realDonaldTrump y los dueños de la banca mundial @el_BID y el @BancoMundial le deben? #MAAP

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista, Criminólogo, Lingüísta Experto en Análisis de Imagen, Pastor Callejero del Gueto, Bombero y Músico.


El 17 de abril de 1825, Haití fue nuevamente encadenado. No con grilletes físicos, sino con una deuda impuesta por su antiguo verdugo: Francia. Aquella nación, que había logrado lo impensable —una revolución de esclavos que la convirtió en la primera república negra independiente del mundo— fue extorsionada bajo amenaza militar por la misma potencia que la había explotado durante siglos.

Haití con rostro de mujer mancillada, con sus hijos huérfanos, presos de la miseria, muertos por la criminalidad heredada.
En 1825, Francia obligó a Haití a pagarle 150 millones de francos oro por haber declarado su independencia. Durante más de un siglo, el 80% de los ingresos de Haití se usaron para pagar esa «deuda». Ese dinero financió bancos franceses, la Torre Eiffel…Mientras el pueblo haitiano vivía en la miseria.
¡Exigimos restitución histórica ya!

La llamada «deuda de independencia», exigida por Francia a cambio de reconocer la soberanía haitiana, ascendía a 150 millones de francos oro —una suma astronómica para un país recién salido de la guerra y cuyas riquezas habían sido saqueadas por siglos. El precio de su libertad fue convertirse en esclava financiera de su exmetrópoli.

Haití pagó esa deuda a sangre, sudor y lágrimas, enviando durante más de 100 años el fruto de su trabajo a París, enriqueciendo a bancos como el Crédit Industriel et Commercial —el mismo que financió la Torre Eiffel— mientras su propio pueblo moría de hambre, analfabetismo y miseria. El primer pago representaba seis veces los ingresos anuales del país.

Los números son indignantes: más de 115 mil millones de dólares en crecimiento económico perdido por culpa de una deuda ilegítima, impuesta por la fuerza. A día de hoy, Haití cuenta con una población de 11.7 millones de habitantes, la mayoría en condiciones de extrema pobreza. En pleno siglo XXI, más del 60% de los haitianos viven con menos de 2 dólares al día, en un país sin hospitales suficientes, con escuelas ruinosas y calles sin agua ni luz.

¿Quién se beneficia de este desastre? Francia, Estados Unidos y los bancos internacionales. La supuesta civilización occidental, que hoy presume de derechos humanos, carga sobre sus espaldas la miseria de un pueblo al que desangró sin remordimientos. Haití no es pobre por falta de capacidad o de recursos. Haití es pobre porque lo empobrecieron deliberadamente.


Y mientras todo esto ocurría, Simón Bolívar, el héroe de los pueblos latinoamericanos, traicionaba el principio de unidad. Haití le había dado armas y refugio para liberar a Venezuela, Colombia y Ecuador, pero cuando organizó el Congreso de Panamá en 1826, dejó fuera a Haití para no molestar a Estados Unidos, una nación esclavista. Esa omisión no fue un descuido: fue una traición histórica. Hoy, como castigo kármico, la misma Venezuela sufre las consecuencias del desamparo que permitió sobre sus hermanos negros.

Dos siglos después, el grito de restitución resuena más fuerte. Haití no pide caridad, exige justicia. Exige que Francia devuelva lo robado. Que se reconozca su historia no como una anécdota trágica, sino como una deuda pendiente con toda la humanidad.

11.7 millones de habitantes (2024)
115 mil millones de dólares perdidos
¡Eso es más de $9,800 dólares perdidos por cada haitiano!
Haití un país que aún se pelean las potencias democráticas fascista

«Haití es la prueba viva de que las potencias que se proclaman democráticas operan, en realidad, como regímenes fascistas de facto: imponen bloqueos, siembran inestabilidad y codician las riquezas geográficas como en los peores tiempos del colonialismo. No buscan ayudar, buscan reconquistar.»

La historia no se repite, se perpetúa.»

¿Sabías que Haití pagó más de 115 MIL MILLONES de dólares por ser libre?

En 1825, Francia obligó a Haití a pagarle 150 millones de francos oro por haber declarado su independencia. Durante más de un siglo, el 80% de los ingresos de Haití se usaron para pagar esa «deuda». Ese dinero financió bancos franceses, la Torre Eiffel… Mientras el pueblo haitiano vivía en la miseria.
¡Exigimos restitución histórica ya!


#JusticiaParaHaití #DeudaHistórica #FranciaDebePagar

Simón Bolívar fue otro lider que ante los Estados Unidos se postró por no desagradarle; Hoy el precio de la libertad en Haití se mide en miseria por individuo.


La independencia le costó a Haití más que a ningún otro país. Francia y los bancos internacionales se enriquecieron.

Datos en grande:
11.7 millones de habitantes (2024)


115 mil millones de dólares perdidos

¡Eso es más de $9,800 dólares perdidos por cada haitiano!

El pueblo haitiano aún vive el infierno de esa extorsión.
¡Francia debe devolver cada centavo!

#HaitíNoEstáSolo #ReparaciónYa #FranciaDebeResarcir

El sabor amargo del chocolate

Por Marcos Aurelio Álvarez Pérez #MAAP – Periodista, Criminólogo, Lingüísta Experto en Análisis de Imagen, Pastor Callejero del ghetto, Bombero/ @amaapchino – maapchino10.wordpress.com
#IdeasCómplices

Detrás de una tableta de chocolate, del aroma que evoca ternura, celebraciones o amor, se esconde una amarga verdad: miles de niños trabajan en condiciones infrahumanas para producir el cacao que llena los estantes de supermercados y los escaparates de las grandes marcas.

Un reciente reportaje de la cadena alemana DW, titulado “The Dark Side of Chocolate”, expone cómo la industria chocolatera global ha sido cómplice del trabajo infantil, especialmente en países como Costa de Marfil y Ghana, donde más del 60% del cacao mundial es cultivado. Niños separados de sus familias, sometidos a jornadas extensas, peligrosas y sin remuneración. Infancias robadas para endulzar la vida ajena.

Qué hace la ONU, UNICEF y los gobiernos para evitar esta tragedia humana que cuesta la vida de niños, niñas y jóvenes inocentes.

Los datos son crudos:

Más de 1,5 millones de niños y niñas participan en esta cadena de explotación.

Grandes empresas, con sellos de responsabilidad social, aún no pueden garantizar que su cacao esté libre de trabajo infantil.

La pobreza estructural y la demanda incesante de chocolate barato perpetúan este ciclo de abuso.


No es solo un problema económico o ético. Es una herida abierta en la conciencia colectiva. Cada vez que consumimos sin preguntarnos por el origen, somos parte del silencio. Cada vez que callamos frente a una injusticia, la reforzamos.

¿Qué podemos hacer?
Informarnos. Denunciar. Elegir marcas con certificaciones confiables. Exigir políticas públicas que controlen la cadena de suministro. Dar voz a los sin voz.

Como comunicador, lingüista y criminólogo, creo en la fuerza de la palabra como herramienta de transformación. Por eso esta reflexión no busca culpables fáciles, sino despertar miradas críticas.

El chocolate puede seguir siendo símbolo de alegría. Pero solo cuando detrás de su dulzura no haya llanto de infancia.

¿Y tú? ¿Conoces el precio real del placer que consumes?

Publicado con el sello: #IdeasCómplices
Marcos Aurelio Álvarez Pérez – amaapchino /@maapchino10.wordpress.com

Detrás de cada gramo de chocolate 🍫 hay millones de niños en esclavitud.
Sudor, sangre y muerte detrás de cada bocado de chocolate, con el trabajo infantil.

Sociedad Distópica: La Gran Canalla de la Fatalidad Humana

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez/ #MAAP

«Vivimos una batalla imprescindible para preservar la profundidad del pensamiento y la libertad del espíritu del ser humano.»

El ser humano está viviendo la opresión de la distopía de la neurociencia y la neuropolitica anulando las funciones ejecutivas de la mente convirtiéndo al hombre en un ser sin identidad propia.

Propongo un enfoque que vincula la distopía clásica con fenómenos contemporáneos como las redes sociales y la neuropolítica. Esta última —entendida como el uso del conocimiento neurocientífico por parte del poder político y mediático para influir en emociones, percepciones y decisiones individuales— está transformando al ciudadano en un sujeto predecible, emocionalmente manipulado y cognitivamente adormecido. En este contexto, la lucha contra la trivialización de la mente, reducida al consumo superficial y la reactividad inmediata, se convierte hoy más que nunca en una batalla literaria e intelectual urgente para recuperar la autonomía del pensamiento.

En la distopía del presente, la sociedad canoniza lo perverso y persigue lo noble, mientras los algoritmos de las redes sociales ahogan el pensamiento crítico bajo una niebla de trivialidad: memes reemplazan ideas, hashtags suplantan diálogos y la indignación efímera anestesia las funciones ejecutivas de la mente.

Una sociedad Distópica reemplaza lo real por lo virtual; vidas trivialiales que canjean lo real por lo temporario.

Los valientes, ahora prisioneros de su propia integridad, resisten no solo contra la globalización deshumanizante, sino contra un sistema que celebra la ignorancia como rebeldía y castiga la lucidez como herejía. En esta tiranía de lo instantáneo, la personalidad se disuelve en «likes», y ser auténtico es un acto clandestino de desobediencia neurológica.»



Explicación de los añadidos: 

1. «Algoritmos de las redes sociales ahogan el pensamiento crítico…»: Vincula la tecnología directamente con el empobrecimiento cognitivo. 

2. «Memes reemplazan ideas, hashtags suplantan diálogos»:
Ejemplifica cómo lo superficial desplaza a lo sustancial (explícito). 

3. «Indignación efímera anestesia las funciones ejecutivas»: Critica la reactividad emocional vacía que sustituye a la reflexión (implícito). 

4. «Celebra la ignorancia como rebeldía…»: Refleja la inversión de valores en el marco digital.

5. «Desobediencia neurológica»: Metaforiza la resistencia como un acto de preservar la mente ante el adoctrinamiento tecnológico. 

Pronto las funciones ejecutivas de la mente se tornarán caóticas en la sociedad, nadie sabrá porqué razón es víctima de la depresión y la ansiedad.

Si no lo puedes creer estás siendo manipulado de manera irracional e inconciente con la globalización de la tecnología e inmediatez, seducido por la vanagloria que anulando tu identidad y valores espirituales y morales.

Ante ello la Biblia dice:

“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”
— Isaías 5:20

Frente a esta inversión de valores, donde lo verdadero es ridiculizado y lo falso exaltado, urge despertar de la anestesia cultural y emocional. Liberarse de esta tiranía distópica no implica solo rechazar la manipulación externa, sino reapropiarse del pensamiento crítico, del silencio reflexivo y del valor de la duda. Solo así será posible reconstruir una humanidad consciente, capaz de distinguir la luz de las tinieblas y lo dulce de lo amargo.

No dejes que anulen tu ser por la neurociencia y la neuropolitica.

Mundo Caótico de la Corrupción Humana

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Criminólogo, Periodista, Experto en Análisis de Imagen, Lingüísta y Pastor Callejero del Gueto / #MAAP

La vida es un camino incierto, donde la fatalidad es el faro que resplandece en la oscuridad, transitado por almas viles desde antes de nacer.

No comprendo la razón por la que fui arrojado a este mundo corrupto, tan caótico como el abismo que habitó Lucifer. A veces, me convenzo de ser un fallo en el diseño divino: un borrón en el plano celestial que nadie se atrevió a corregir. Anhelo cerrar los ojos para siempre y despertar, quizás, en las fauces de un agujero negro, donde ni el tiempo ni la luz tengan cabida. Allí, al menos, el silencio cósmico ahogaría este juicio prematuro que el Creador me impuso desde el primer aliento. 

Todo ha sido inútil. Cada latido, cada herida abierta entre el fuego de la sangre, el sudor y las lágrimas, no han sido más que semillas estériles en tierra árida. Sobrevivir no es un triunfo, sino una burla. Desde mi nacimiento, el menosprecio ha sido mi sombra: un veredicto escrito antes de que mis manos pudieran sostener siquiera una razón para existir. 

Y sin embargo, sigo aquí. Atrapado en este laberinto de preguntas sin respuesta, donde hasta el vacío parece negarme el privilegio del olvido. 

La sustancia misma de la vida es un fastidio.

La Corrupción Humana tiene un cómplice: El Silencio
Mundo Caótico de Corrupción Humana

«En Él Vivimos: La Conexión Entre Fe y el Universo»

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez
Criminólogo, Lingüísta, Periodista, Experto en Análisis de Imagen, Músico Saxofonista y Bombero profesional, Pastor Callejero del Guetho

“Tus manos me hicieron y me formaron”. Salmo 119:73 

Comparto la siquiente reflexión investigativa que he realizado basado en las siguientes citas biblicas, que nos permiten conocer todo lo creado, pero también profundo en cuanto a la aceptación por la fe ante las evidencias que da la Ciencia a todo los escrito en la Biblia.

Citas bíblicas consultadas que impulsaron esta breve pero significativa investigación.

1. Hechos 17:28
«Porque en Él vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: ‘Porque también nosotros somos linaje suyo.'»


2. San Juan 5:7-8
«Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres concuerdan.»


3. Salmo 33:9-12
«Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió. El Señor deshace el consejo de las naciones y frustra las maquinaciones de los pueblos. El consejo del Señor permanece para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones. Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él escogió como heredad para sí.»


4. Romanos 1:19, 22-32

Versículo 19: «Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.»

Versículo 20: «Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.»

Versículos 22-32: «Profesando ser sabios, se hicieron necios… Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas… llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad…»


5. 1 Juan 4:12
«A Dios nadie lo ha visto jamás; si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.»


6. Juan 1:18
«A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.»

7. Génesis 1:1-2
«En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.»

Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribiesen cada una de ellas, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. San Juan 21:25

Colosenses 1: 15-16

«Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él».

S. Juan 1:1-2

«En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres».

Los conceptos claves son:
1. En él Vivimos
2. En él nos Movemos
3. En él Existimos

«Lo Visible y lo Invisible: La Huella de Dios en la Ciencia»


En el Libro de los Hechos 17:28 se cita:

«Porque en Él vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: «Porque también nosotros somos linaje suyo».

Los conceptos claves son:

1. En él Vivimos
2. En él nos Movemos
3. En él Existimos

En relación a las teorías de la ciencia de la cosmología esas claves se pueden relacionar con la vida antes del Big Bang, la Creación, la Antimateria y la Materia Oscura y demás teorías de la Cosmología hasta los planteamientos de los Multiversos.

Mi análisis sobre este estudio se fijaron en las siguientes citas:

La cita de Hechos 17:28 puede relacionarse con conceptos cosmológicos si la interpretamos en un marco simbólico, donde cada frase refleja un principio fundamental del cosmos según teorías modernas.

Análisis conceptual de cómo podría conectarse:

1. «En Él vivimos» y la existencia del universo

Este enunciado puede aludir a la dependencia total de la existencia en una fuente primaria, que en términos cosmológicos se podría relacionar con la singularidad previa al Big Bang. Antes del evento inicial, toda la energía y materia estaban comprimidas en un estado único, y el universo «vivió» como una posibilidad latente. Esto también conecta con las teorías que sugieren que la energía y las leyes físicas podrían haber surgido de un «campo unificado» o una dimensión trascendental.

En un contexto de multiversos, este principio se reflejaría en la idea de que todo lo que existe «vive» dentro de un marco de leyes fundamentales que unifican o sustentan realidades múltiples.

2. «En Él nos movemos» y la dinámica del cosmos

La frase puede reflejar la constante actividad del universo, desde la expansión inicial hasta los movimientos perpetuos de galaxias, partículas y fuerzas fundamentales.

En el marco de la cosmología moderna:
«Entre Partículas y Eternidad: Revelaciones del Universo y la Fe»

Materia y antimateria: Al inicio, partículas y antipartículas «bailaron» en una interacción constante hasta que una asimetría permitió la prevalencia de materia sobre antimateria. Este movimiento y transformación son esenciales para la existencia tal como la conocemos.

Materia oscura: Aunque invisible, esta forma de materia parece gobernar el movimiento de galaxias mediante su influencia gravitacional, lo que resalta la idea de que «nos movemos» gracias a estructuras y fuerzas que aún no comprendemos del todo.

Timoteo 6:16
«el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El sea la honra y el dominio eterno. Amén» .

3. «En Él existimos» y la conexión entre materia y energía

La afirmación puede interpretarse como una referencia a la interdependencia entre todas las formas de existencia en el universo:

Antes del Big Bang: El concepto de «existencia» podría haber sido completamente diferente, posiblemente definida por estados cuánticos fluctuantes o una «espuma cuántica» que dio origen al tiempo y el espacio.

Materia oscura y energía oscura: Aunque no visibles ni directamente detectables, estas forman el mayor porcentaje del universo y son esenciales para la estructura y expansión del cosmos. Esto conecta con la idea de que nuestra «existencia» está profundamente vinculada con lo que no percibimos directamente.

Salmo 139:7-8
¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí.

Cosmología y teología: puentes conceptuales

Creación y Big Bang: La noción de una fuente trascendente, como se sugiere en el versículo, resuena con la idea de un principio cósmico, sea un creador o una causa inicial.

Multiversos: Si existen múltiples universos, cada uno con sus leyes físicas, la frase «en Él existimos» podría extenderse a la posibilidad de que todas estas realidades estén vinculadas por un marco común que las sustenta.

Orden y diseño: La manera en que el universo permite la vida y la conciencia puede percibirse como un reflejo de un diseño subyacente, una visión que une ciencia y espiritualidad.

En resumen, los conceptos en Hechos 17:28 pueden interpretarse como metáforas que evocan las interconexiones profundas y el misterio del universo, conectando la existencia humana con los principios fundamentales de la cosmología.

2 Corintios 12:2- 4
«Sobre esa realidad cosmológica que no alcanzamos a comprender el Apóstol Pablo testificó:
«Conozco a un hombre en unión con Cristo que hace 14 años —no sé si en el cuerpo o fuera de él; eso lo sabe Dios— fue arrebatado al tercer cielo. Así es, conozco a ese hombre que —no sé si en el cuerpo o separado de él; eso lo sabe Dios— fue arrebatado al paraíso y oyó palabras que no se pueden expresar y que a ningún hombre le está permitido decir».

Segundo Análisis

«Ciencia y Biblia: La Sinfonía Oculta del Cosmos»

Análisis, de la interpolacion de tres elementos o componentes existentes en el universo (arriba) citado en S. Juan 5:7-8

«Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra…»

Palabras claves
1. El Padre (creador a quien nadie ha visto jamás  1 Juan 4:12 y Juan 1:18 el hijo le ha dado a conocer)

2. El Verbo (Dios dijo y existió, mandó y fue hecho Salmo 33:9-12)

3. El Espíritu Santo (Se movía sobre la faz de la tierra.. Que era oscura y vacía Génesis 1:1)

En relación a las teorías cosmológica y citadas en el análisis anterior cómo se explica todo

Respuesta:

La interpolación de los tres elementos mencionados en 1 Juan 5:7-8 y su relación con el cosmos puede interpretarse como un modelo simbólico de los principios fundamentales que rigen el universo. Cada elemento (Padre, Verbo y Espíritu Santo) puede representar un componente esencial del tejido de la realidad, alineándose con conceptos cosmológicos modernos. Aquí está un análisis ampliado:

1. El Padre (Fuente creativa, trascendental e inobservable)

Relación bíblica: El Padre es descrito como el creador supremo, trascendente e inalcanzable por los sentidos humanos (1 Juan 4:12; Juan 1:18).

Relación cosmológica: Esto puede conectarse con el estado previo al Big Bang o con el concepto de una dimensión fundamental que origina las leyes del universo pero no es directamente observable. Algunos paralelismos incluyen:

El vacío cuántico: Una «nada» aparentemente vacía pero que contiene el potencial para crear universos.

La causa primera: En la filosofía y la cosmología, la idea de un principio no causado que desencadena todo lo demás.

La teoría del multiverso: Si nuestro universo es uno de muchos, podría haber un marco o «padre» que genera múltiples realidades.

2. El Verbo (Palabra activa, energía creadora)

Relación bíblica: El Verbo (o Logos) es la fuerza activa por la que el universo fue creado: «Dios dijo, y existió» (Salmo 33:9).

Relación cosmológica: El Verbo puede representarse como las leyes fundamentales y las constantes que rigen la materia y la energía en el universo:

La energía primordial del Big Bang: El «Verbo» puede simbolizar la explosión inicial que transformó energía en materia. La expansión y evolución del universo podría considerarse un reflejo de esta «palabra creadora».

Ecuaciones físicas: Las leyes matemáticas como la relatividad general o la mecánica cuántica podrían entenderse como manifestaciones del «Verbo», estructurando la realidad desde el caos inicial.

Vibraciones cuánticas: Según algunas teorías, partículas fundamentales pueden verse como expresiones de campos vibratorios, un paralelo al concepto de la palabra como vibración o energía creativa.

3. El Espíritu Santo (Movimiento, orden e influencia invisible)

Relación bíblica: El Espíritu Santo es descrito como moviéndose sobre las aguas del caos en Génesis 1:1, dándole forma y estructura.

Relación cosmológica: Esto se alinea con los aspectos dinámicos e invisibles que moldean el universo:

Materia oscura: Constituye la mayor parte de la masa en el universo y guía la formación de galaxias. Es invisible pero fundamental para el orden cósmico.

Energía oscura: Responsable de la expansión acelerada del universo, representa una fuerza omnipresente y misteriosa que impulsa el movimiento del cosmos.

Campos fundamentales: Como el campo de Higgs, que otorga masa a las partículas, o el electromagnetismo, que influye en el comportamiento de la materia, estos «campos invisibles» podrían asociarse con el Espíritu Santo en su papel como presencia activa e influyente.

Interpolación de los tres elementos en cosmología moderna

La combinación del Padre, el Verbo y el Espíritu Santo puede entenderse como un marco que encapsula la creación, la estructura y el dinamismo del universo:

1. El Padre (Causa Primera): Representa la existencia trascendente, la fuente de todo lo que es, similar al principio metafísico del origen del universo.

2. El Verbo (Energía y Ley): Simboliza las leyes fundamentales que permiten que el caos se transforme en orden y que la energía se convierta en materia.

3. El Espíritu Santo (Movimiento y Sostenimiento): Refleja las fuerzas dinámicas invisibles que dan forma y sostienen el universo en constante expansión.

«Del Big Bang a la Eternidad: Fe y Ciencia en Armonía»

En física, esto resuena con el principio antrópico, que señala cómo las leyes del universo parecen ajustarse perfectamente para permitir la existencia humana.

Relación con la vida antes del Big Bang

El Padre: Representa la dimensión fuera del tiempo y el espacio, que «contiene» la posibilidad de la existencia misma.

El Verbo: Correspondería al instante en que el potencial del Padre se convierte en una realidad física, como el momento del Big Bang.

El Espíritu Santo: Representa el dinamismo que lleva al universo de un estado de caos (simbolizado en Génesis 1:1) a un cosmos estructurado, permitiendo la evolución de galaxias, estrellas y vida.

2. El agua: Refleja el medio que permite la continuidad de la vida, desde los océanos primitivos de la Tierra hasta la posibilidad de vida en otros planetas con agua líquida.

Conclusión: Testimonios en el cielo y en la tierra

1. En el «cielo,» estos tres aspectos reflejan los principios cósmicos: origen trascendente (Padre), energía creativa (Verbo) y dinamismo invisible (Espíritu).

2. En la «tierra,» estos testimonios pueden reflejar la manera en que las leyes físicas, la energía y las fuerzas naturales interactúan para crear y sostener la vida.

El texto bíblico, cuando se interpreta junto a teorías cosmológicas, ofrece un marco simbólico para reflexionar sobre el origen, la estructura y el propósito del universo desde una perspectiva integradora de fe y ciencia.

En síntesis cosmológica haciendo una combinación o transpolación entre los textos Hechos 17:28 y San Juan 5:7-8 con el Salmo 33:9-12 que han permitido el análisis anterior, contemplado todos las leyes de la física, química, cuántica y astronómica, tenemos lo siguiente:

En una síntesis cosmológica, los textos de Hechos 17:28, Juan 5:7-8 y Salmo 33:9-12 pueden converger como un marco simbólico para comprender la interrelación entre los principios fundamentales del universo y las leyes físicas, químicas, cuánticas y astronómicas. A continuación, se presenta la transpolación:

1. La creación: El Padre como la Causa Primera

Texto bíblico: «Porque en Él vivimos…» (Hechos 17:28) y «El Padre, el Verbo y el Espíritu Santo…» (Juan 5:7).

Relación cosmológica:

El Padre representa la fuente trascendental del cosmos, un principio absoluto que se alinea con el concepto de la singularidad inicial o la «nada» cuántica antes del Big Bang.

En términos de las leyes físicas, esta idea se conecta con la conservación de energía y materia, donde todo surge de un estado potencial.

2. La palabra creadora: El Verbo como la energía activa

Texto bíblico: «Porque mandó, y existió; habló, y fue hecho» (Salmo 33:9).

Relación cosmológica:

El Verbo simboliza el instante del Big Bang, cuando la energía pura se transforma en materia, espacio y tiempo.

Materia

Espacio

Tiempo

La fórmula que integra materia, espacio y tiempo en la física moderna es:

Donde:

E: Energía

m: Masa (relacionada con la materia)

c: Velocidad de la luz en el vacío (constante que conecta espacio y tiempo)

Además, en el contexto del continuo espacio-tiempo:

Esta es la métrica del espacio-tiempo plano (Minkowski), que combina espacio y tiempo en un marco cuatridimensional.

Las ecuaciones fundamentales, como las de Einstein () y las leyes de la termodinámica, reflejan cómo las palabras de Dios en este contexto podrían interpretarse como las leyes que estructuran el universo.

En física cuántica, la creación desde un estado de fluctuación energética resuena con el poder del «Verbo» para dar forma a lo que no existía.

En la ciencia, los tres componentes materia, espacio y tiempo son fundamentales y se abordan desde diferentes campos:

1. Materia: Se refiere a la sustancia que compone el universo, estudiada principalmente en la física y la química. En física moderna, se relaciona con la energía a través de la famosa ecuación de Einstein .

2. Espacio: Es el escenario tridimensional donde ocurren los eventos físicos, estudiado en la física espacial y la cosmología. En la teoría de la relatividad, el espacio está interconectado con el tiempo en un continuo llamado espacio-tiempo.

3. Tiempo: Es la dimensión en la que se mide el cambio y la sucesión de eventos, abordada en la física (especialmente en la teoría de la relatividad) y la filosofía del tiempo.

Juntos, estos conceptos se integran en el marco del continuo espacio-tiempo, clave en la teoría de la relatividad de Einstein.

3. El movimiento: El Espíritu Santo como fuerza dinámica

Texto bíblico: «El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas» (Génesis 1:1) y «En Él nos movemos» (Hechos 17:28).

Relación cosmológica:

El Espíritu Santo representa el dinamismo y la interacción que dan orden al cosmos. Esto se alinea con:

Materia oscura y energía oscura: Influencias invisibles que moldean el universo.

Las fuerzas fundamentales: La gravedad, el electromagnetismo, y las fuerzas nucleares que sostienen la estructura del cosmos.

La expansión cósmica: Impulsada por la energía oscura, esta refleja el movimiento constante de toda la creación.

4. La unidad de los tres testimonios: Convergencia en la cosmología

Texto bíblico: «Y estos tres son uno» (Juan 5:7).

Relación cosmológica:

Los tres elementos (Padre, Verbo, Espíritu) se unifican para simbolizar el equilibrio entre las fuerzas creadoras, las leyes estructurales y las dinámicas universales:

El Padre (Origen): La causa trascendente o potencial absoluto.

El Verbo (Ley): Las constantes físicas que rigen la evolución cósmica.

El Espíritu Santo (Interacción): Las fuerzas invisibles y el movimiento que permiten la expansión y transformación del universo.

5. La finalidad: El propósito del universo

Texto bíblico: «Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que Él escogió como heredad» (Salmo 33:12).

Relación cosmológica:

Este verso se interpreta como un reconocimiento de que el universo no solo es un sistema físico, sino que también tiene un propósito y dirección. Esto podría vincularse con teorías que sugieren un diseño intrínseco o una teleología, donde las condiciones precisas del universo permiten la vida consciente.

Conclusión: Una visión integrada

En este marco simbólico:

1. El Padre se identifica con el origen trascendental, la causa inobservable que da inicio al universo.

2. El Verbo representa las leyes fundamentales que estructuran y ordenan el caos, transformándolo en cosmos.

3. El Espíritu Santo refleja las dinámicas invisibles y fuerzas que sostienen y dirigen la evolución continua del universo.

La combinación de estos principios conecta las Escrituras con la cosmología moderna, mostrando cómo los elementos de la fe pueden interpretarse como una expresión simbólica de las leyes que rigen la creación y la existencia universal.

«Cosmos y Creación: Entre la Biblia y las Leyes del Universo»

La sangre y el agua que también están citada en Juan 5:7-8 quedan ubicada asi:

Respuesta de analisis:

En el contexto de Juan 5:7-8, la mención de la sangre y el agua puede integrarse en la síntesis cosmológica como elementos fundamentales que representan principios físicos y simbólicos relacionados con la creación y la vida en el universo. Estos elementos, al igual que el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, pueden encontrar un paralelo en el marco científico.

1. La sangre: Principio vital y fuerza de transformación

Texto bíblico: La sangre puede interpretarse como el testimonio de la vida física y la redención espiritual. En la narrativa bíblica, la sangre es símbolo de sacrificio y vida (Levítico 17:11).

Relación cosmológica:

El principio de transformación: En el universo, la sangre podría relacionarse con los procesos de transformación que permiten el surgimiento y la evolución de la vida:

La nucleosíntesis estelar: Las estrellas producen los elementos necesarios para la vida, como el carbono y el oxígeno, en sus núcleos, y los liberan mediante explosiones de supernovas. Este proceso «sacrifica» estrellas para generar los bloques de construcción de la vida.

La interacción de fuerzas nucleares: Así como la sangre circula y nutre, las interacciones fundamentales mantienen en funcionamiento las estructuras del cosmos.

La conexión con la materia: La sangre podría simbolizar la interacción de partículas fundamentales que forman átomos y moléculas, esenciales para la existencia física.

2. El agua: Origen y sostén de la vida

Texto bíblico: El agua es símbolo de purificación, regeneración y sostenimiento (Génesis 1:2; Juan 3:5). En la crucifixión, el agua y la sangre que brotan de Jesús (Juan 19:34) reflejan su sacrificio para dar vida al mundo.

Relación cosmológica:

El agua como matriz de vida: El agua es fundamental para la vida tal como la conocemos, actuando como solvente universal y medio para las reacciones químicas que sostienen los organismos.

En el universo primitivo:

Los compuestos de agua (H₂O) se formaron temprano en la evolución cósmica a partir de hidrógeno y oxígeno producidos por las estrellas.

El agua encontrada en cometas y planetas podría haber sembrado la vida en la Tierra.

Analogía con la energía oscura: Así como el agua cubre, penetra y sustenta, la energía oscura impregna el universo, impulsando su expansión acelerada.

3. La sangre y el agua como testimonios en el universo

En términos cosmológicos, la sangre y el agua pueden interpretarse como símbolos de dos principios fundamentales:

1. La sangre: Representa la energía transformadora y la interacción entre fuerzas y partículas que construyen el cosmos. Esto abarca desde la fusión nuclear en las estrellas hasta los procesos químicos que forman moléculas complejas.

4. Ubicación dentro del marco de los tres testimonios

En la estructura de Juan 5:7-8, donde se menciona «el Espíritu, el agua y la sangre,» estos elementos pueden conectarse con las leyes físicas y químicas que rigen el universo:

El Espíritu: Fuerzas invisibles como la gravedad y la energía oscura, que estructuran y sostienen el cosmos.

El agua: Medio esencial para la vida y la evolución, reflejando la conexión entre lo físico y lo biológico.

La sangre: Transformación energética y química, simbolizando el movimiento de la materia desde el caos hacia formas organizadas y vivas.

Conclusión: Una visión integrada

En este marco cosmológico:

1. La sangre representa la interacción dinámica y transformadora que permite la formación y evolución de la materia y la vida.

2. El agua simboliza el medio que nutre, sostiene y purifica, esencial para la continuidad de la creación.

3. Estos dos testimonios complementan el testimonio del Espíritu, mostrando cómo la vida en el universo depende de un equilibrio entre transformación, sustento y dinamismo.

Así, la sangre y el agua, junto al Espíritu, se integran como testigos en la cosmología de la creación, vinculando las Escrituras con los principios fundamentales de la física y la química que permiten la existencia del cosmos.

Reflexiones finales:

En una síntesis que integre la cosmología, la teología de fe y la vida material humana, podemos enunciar lo siguiente:


Tercer análisis

«De las Estrellas al Espíritu: Una Síntesis de Fe y Física»


El universo, en su vastedad y complejidad, refleja el diseño perfecto de una realidad superior que se manifiesta como origen, ley y sostén.

1. Dios Padre, como causa primera y trascendental, es la fuente de toda existencia. Desde Él emanan las leyes que rigen el cosmos, la materia y la energía, vinculando el inicio del universo con un propósito que trasciende el tiempo y el espacio. Su invisibilidad, como lo señala la Escritura, no implica ausencia, sino presencia activa en cada elemento de la creación, visible en la armonía de las leyes naturales.


2. El Verbo es el acto creativo, la palabra que ordena el caos y lo transforma en cosmos. Este principio se refleja en las leyes físicas y químicas que estructuran la realidad. Al igual que la palabra de Dios dio vida, el universo se expande y evoluciona obedeciendo a leyes precisas, convirtiendo la energía en vida y materia, y uniendo lo inmaterial con lo tangible.


3. El Espíritu Santo, como fuerza dinámica, es el testigo constante de la interacción entre lo visible y lo invisible. Su movimiento en la creación simboliza la energía y las fuerzas que sostienen el universo, como la gravedad, la energía oscura y la materia que conecta todas las cosas.


4. La sangre y el agua son testigos de la vida que fluye en la creación. La sangre representa la energía transformadora que permite la evolución del cosmos y de los seres vivos. El agua, como símbolo de vida, sustenta la continuidad de la existencia, siendo un testimonio de la interconexión de todos los elementos. En el sacrificio y en la regeneración, estos elementos muestran cómo la creación es sostenida y redimida.

5. El ser humano es un reflejo vivo de esta interacción divina y cósmica. En su capacidad para comprender el universo y buscar sentido en él, se encuentra su conexión con el Creador. A través de la fe, el hombre no solo observa las leyes del cosmos, sino que participa activamente en ellas, descubriendo en su materialidad un eco del propósito divino.

Mensaje final

La creación entera es un testimonio del poder, la sabiduría y el amor de Dios. En Él vivimos, nos movemos y existimos. Como seres humanos, somos llamados a reconocer nuestra conexión con el universo, a cuidar lo que se nos ha confiado y a vivir con propósito, conscientes de que cada elemento del cosmos—desde las estrellas hasta la sangre que fluye en nuestras venas—habla de una verdad profunda:

«Materia, espacio y tiempo, aunque incomprensibles en su totalidad para la mente humana, encuentran sentido en el principio eterno de Hechos 17: ‘En Él vivimos, nos movemos y existimos.’ Estos elementos del cosmos, esenciales para la existencia, son parte de un diseño divino que trasciende nuestra comprensión y señala la plenitud de Aquel en quien todo tiene su origen.»

Cuarto análisis

«Eterno Poder: Cuando el Universo Habla de Dios»

En torno a todo lo escrito en el tema precedido, cerremos con la siguiente cita de la Biblia, Romanos 1:19,22-32; igual, análisis visto desde las ciencias cosmológica, astronautica, física, química y todo lo que implica la antimateria, las partículas más pulverizdas que forman la nube oscura del Universo:

«porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa».

Cierre y análisis integral: Romanos 1:19, 22-32

La cita de Romanos destaca la revelación de Dios a través de la creación, lo cual conecta directamente con las ciencias cosmológicas, físicas y químicas en el estudio del universo. Este mensaje bíblico es una invitación a reflexionar sobre cómo la observación del cosmos revela principios espirituales, científicos y éticos.

El Universo Invisible: Fe, Ciencia y el Origen de Todo»

1. Dios manifiesto en las cosas hechas

Texto bíblico: «Porque las cosas invisibles de él… se hacen claramente visibles desde la creación del mundo.»

Análisis científico:

El universo observable, desde las galaxias hasta las partículas subatómicas, refleja un orden intrínseco que las ciencias han intentado descifrar. Este orden puede interpretarse como un testimonio del «eterno poder» de Dios, presente en:

Las partículas fundamentales: Como los quarks, neutrinos y las partículas de antimateria, que conforman la base de toda materia. Estas partículas invisibles son «claramente visibles» al manifestarse en las estructuras complejas del universo.

La materia oscura y la energía oscura: Aunque no directamente observable, estas fuerzas constituyen gran parte del universo, sosteniendo y expandiendo su estructura. Son el testimonio de lo invisible que da forma a lo visible.

Las leyes universales: La gravedad, el electromagnetismo y las fuerzas nucleares son expresiones de un diseño coherente que permite la existencia y la vida.

2. La inteligencia que rechaza la sabiduría divina

Texto bíblico: «Profesando ser sabios, se hicieron necios.»

Relación cosmológia

A pesar de los avances en astronomía y física cuántica, una visión limitada del universo puede llevar a ignorar su origen trascendental. La búsqueda de explicaciones exclusivamente materialistas corre el riesgo de perder el sentido profundo que la Biblia resalta:

La negación del propósito: Algunos enfoques científicos reducen el universo a un fenómeno aleatorio, sin reconocer la posibilidad de una mente creadora detrás del orden cósmico.

El orgullo humano: La tecnología, como la exploración espacial o la manipulación de partículas en aceleradores, puede fomentar una arrogancia que ignora el origen divino de la capacidad intelectual humana.

3. Las consecuencias del rechazo a la verdad

Texto bíblico: «Por lo cual también los entregó Dios a la inmundicia… a pasiones vergonzosas.»

Relación ética y científica:

La humanidad, al desconectarse del reconocimiento de un propósito trascendente, enfrenta consecuencias no solo espirituales, sino también prácticas y existenciales:

El desequilibrio ambiental: Al ignorar la responsabilidad de cuidar la creación, la humanidad explota los recursos naturales, generando destrucción en vez de armonía.

La desconexión ética: Los avances científicos sin valores generan dilemas como la creación de armas masivas, la manipulación genética irresponsable y la inequidad en el acceso a los beneficios del conocimiento.

4. La materia y el espíritu en armonía

Texto bíblico: «De modo que no tienen excusa.»

Relación con las ciencias:

El universo visible no solo muestra su origen divino, sino que también invita al ser humano a reflexionar sobre su lugar y responsabilidad en la creación.

«La Danza Cósmica: Dios, Materia Oscura y la Creación»

Las partículas y la antimateria: El equilibrio entre materia y antimateria tras el Big Bang refleja un diseño preciso. Esta «danza cósmica» puede entenderse como una expresión de la armonía divina.

La materia oscura y la energía oscura: Elementos aún no comprendidos plenamente por la ciencia, representan lo «invisible» que da sustento a la creación, un paralelo con la fe que ve lo que no es evidente (Hebreos 11:1).

El ser humano: Al igual que el universo, el ser humano está compuesto de materia visible, pero también de un espíritu que busca lo trascendental, demostrando que ambos aspectos están interconectados.

Conclusión: La revelación de Dios en la creación y la ciencia

Romanos 1:19, 22-32 ofrece una profunda conexión entre la fe y las ciencias cosmológicas, llamando al ser humano a contemplar el universo como un testimonio de Dios. A través de la física, la química, la astronomía y la cuántica, vemos cómo lo visible e invisible trabajan en unidad, revelando:

1. Un diseño perfecto que trasciende la casualidad.

2. Un propósito moral y ético para la humanidad en su interacción con la creación.

3. Una responsabilidad de reconocer que el conocimiento científico no contradice la fe, sino que la complementa, testificando del eterno poder y deidad de Dios.

En última instancia, la creación nos invita no solo a observar y entender, sino a vivir en armonía con el universo y con su Creador, pues «en Él vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17:28).

El Señor Jesucristo, Dios hecho hombre.

La conexión entre la fe, el origen del universo y los misterios de la creación encuentra un eco profundo en las Escrituras. En Colosenses 1:15-16, el apóstol Pablo nos presenta al Dios invisible como la fuerza suprema y creadora, esa «antimateria» incomprensible pero más poderosa que el átomo, cuya esencia da origen a todo lo visible e invisible. Asimismo, el apóstol Juan, en San Juan 1:1, enfatiza la preexistencia y encarnación de Cristo, el Verbo divino, quien es la luz y la vida de los hombres.

De esta manera, la fe nos revela que lo creado tiene su plenitud en Jesucristo, el Dios hecho hombre, quien nos invita a ser parte de una nueva creación. Tal como lo expresa Efesios 4:24, estamos llamados a «vestirnos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad». En Cristo, ciencia y fe convergen, iluminando el propósito divino en el universo y en nuestra propia existencia.

El hombre la creación perfecta de JAH

Finalmente, el Señor Jesucristo sobre la nueva creación futura donde sus hijos o la raza humana redimida por su sangre irá a mirar dijo:

San Juan 14: 3-4
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

Por eso el Cosmos está en continua expansión y explosión como al inicio de la pasada creación.

Bibliografía

Libros científicos y geológicos recomendados

1. Cosmología y el origen del universo

Hawking, Stephen. Breve historia del tiempo. Editorial Crítica, 1988.

Krauss, Lawrence M. La física de lo imposible. Editorial Debate, 2010.

2. Física cuántica y partículas fundamentales

Feynman, Richard P. QED: La extraña teoría de la luz y la materia. Princeton University Press, 1985.

Greene, Brian. El universo elegante: Supercuerdas, dimensiones ocultas y la búsqueda de una teoría final. Vintage, 1999.

3. Materia oscura y energía oscura

Rubin, Vera. Dark Matter in the Universe. Scientific American, 1990.

Carroll, Sean. The Particle at the End of the Universe. Dutton Books, 2012.

4. Astronomía y geología del cosmos

Tyson, Neil deGrasse. Astrofísica para personas con prisa. Editorial Planeta, 2017.

Sagan, Carl. Cosmos. Editorial Planeta, 1980.

5. Historia de la Tierra y la creación

Hazen, Robert M. The Story of Earth: The First 4.5 Billion Years. Viking, 2012.

Ward, Peter D. y Brownlee, Donald. Rare Earth: Why Complex Life Is Uncommon in the Universe. Copernicus, 2000.




El tiempo del hombre ante la formula cósmica de la Eternidad de Dios

Palabras claves: Tiempo humano; Eternidad; Formula Cósmica; ADN; Espiral de Extensión

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez
Pastor Callejero del Gueto, Periodista, Criminólogo, Lingüista, Experto en Análisis de Imagen, Bombero, Músico y Profesor

«El tiempo no es eterno; la eternidad es un concepto que explica a la mente humana, el infinito cósmico de Dios; Principio y Fin encapsulado en una espiral de expansión y retorno, inevitablemente dando inicio a otra serie de ciclos cósmicos en secuencias interminables».
Marcos Aurelio #MAAP

El ser humano es una micropartícula de tiempo frente a la formula cósmica de la Eternidad

A. El tiempo


El tiempo terrenal frente a la eternidad puede conceptualizarse como una fórmula cósmica en la que el tiempo finito que experimentamos en la vida física representa solo una fracción diminuta de una línea infinita. En esta «fórmula», el tiempo terrenal podría simbolizar la variable o el límite dentro del contexto de la eternidad, que actúa como una constante inmutable y sin fin. La relación entre ambos invita a reflexiones filosóficas sobre la naturaleza de la existencia, el propósito y el destino del ser humano, ya que lo terrenal parece efímero en comparación con la vastedad del universo y la eternidad.

B. La Eternidad


Explicar la eternidad a la mente humana en una medida cósmica es desafiante porque nuestra percepción del tiempo está profundamente arraigada en experiencias finitas. Sin embargo, se puede intentar mediante metáforas y analogías que dilaten nuestra comprensión del tiempo.
Imagina el universo como una vasta arena infinita. Cada grano representa un momento en el tiempo. Si tomamos una sola partícula de esa arena y la comparamos con el número inconmensurable de granos restantes, podríamos empezar a entender cómo el tiempo terrenal es solo un instante insignificante frente a la eternidad.

El ADN explica la formula del tiempo cósmico de la Eternidad de Dios

Otra forma es pensar en la eternidad como un círculo sin principio ni fin. A diferencia del tiempo lineal que conocemos, que tiene un inicio y un final, la eternidad es cíclica o infinita, sin bordes que la limiten. Para visualizarlo a escala cósmica, podríamos imaginar el ciclo de vida y muerte de las estrellas en el universo: nacen, mueren y se regeneran en formas nuevas, pero el proceso en su conjunto no tiene un punto final.

Sinopsis:

El ADN del ser humano, esa compleja secuencia genética que determina su biología y su paso por la vida, refleja la temporalidad y finitud inherentes a la existencia humana. A diferencia de esto, la esencia de Dios es eterna e infinita, trascendiendo las limitaciones de tiempo y espacio. Mientras el hombre está sujeto a un ciclo biológico que marca su nacimiento, crecimiento y muerte, el Creador opera en una dimensión cósmica de eternidad, sin principio ni fin. Esta tensión entre lo temporal y lo eterno invita a reflexionar sobre cómo la naturaleza finita del ser humano es un reflejo imperfecto de la perfección y eternidad de Dios, quien otorga sentido y propósito a la vida finita. En última instancia, la existencia del ser humano puede entenderse como un pasaje, limitado por el tiempo, pero destinado a un plan divino que trasciende las fronteras de lo físico y lo mortal.


C. Arena del desierto


Sí, la comparación con una vasta arena astronómica es una poderosa metáfora para conceptualizar la eternidad. Si imaginamos el cosmos como un desierto interminable de arena, cada grano representa un evento, una estrella o un instante en el tiempo. Sin embargo, esta «arena astronómica» no tiene límites, su vastedad supera nuestra capacidad de comprensión, extendiéndose más allá de lo observable y lo imaginable.
En esta analogía, un grano de arena sería como el tiempo terrenal que conocemos: breve, tangible y limitado. Pero cuando lo comparamos con la vasta extensión de la arena cósmica —que representa la eternidad—, nos damos cuenta de la insignificancia de ese único momento frente a un campo infinito de tiempo y espacio.


La «arena astronómica» en este sentido simboliza lo eterno, donde no hay un principio ni un final, y cada grano, cada estrella, galaxia o acontecimiento, es solo una pequeña parte de un todo infinito que escapa a la comprensión humana.


Citas Bíblicas que contextualizan la formula del tiempo finito del hombre frente a la formula cósmica de la Eternidad de Dios:

El tiempo del hombre está limitado matemáticamente, el de Hashem es la sustancia de su ser infinito.
  1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1:1
  2. En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Juan 1:1-2
  3. Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como vestido los mudarás, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin. Salmos 102:25-27
  4. Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que {ya} pasó, y {como} una vigilia de la noche. Salmos 90:4
  5. Pero, amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 2 Pedro 3:8
  6. ¿Son tus días como los días de un mortal, o tus años como los años del hombre, Job 10:5
  7. He aquí, Dios es exaltado, y no {le} conocemos; el número de sus años es inescrutable. Job 36:26
  8. No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:18
  9. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. Romanos 1:20
  10. Señor , hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy. He aquí, tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de ti; ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo. (Selah) Salmos 39:4-5
  11. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El {sea} la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. 2 Pedro 3:18

El ADN humano es una metáfora que explica la formula cósmica de la Eternidad:


Una metáfora que explica esa relación entre el tiempo finito del hombre frente a la Eternidad de Dios, es su ADN; sugiere una conexión entre la composición atómica del ser humano y la naturaleza divina, estableciendo que, debido a que el hombre está formado por partículas semejantes a las de su creador, posee un “ADN de Dios”.

Estos elementos poseen una idea que pueden ser interpretados filosófica o teológicamente, pero desde una perspectiva científica y lógica, el término “ADN de Dios” es más metafórico que literal.

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás  comer; mas del árbol  de la ciencia  del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, de cierto morirás. Génesis 2:16-17

Una conexión interrumpida solo por el evento de la muerte. Génesis 3:22

Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal. Ahora, pues, no sea que alargue su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre (…) Génesis 3:22

Análisis lógico de la tesis:

  1. Réplica de partículas atómicas:
    Desde el punto de vista científico, los seres humanos están formados por partículas subatómicas como protones, neutrones y electrones, que son las mismas en todo el universo, incluidas las estrellas, planetas y cualquier otra forma de materia. En este sentido, la idea de que el hombre comparte la misma estructura fundamental que el resto del cosmos tiene lógica en el plano físico.
  2. ADN de Dios:
    El ADN es un concepto biológico que define las instrucciones genéticas de los seres vivos. Al afirmar que el hombre tiene el “ADN de Dios”, empleo una metáfora que busca expresar que el hombre comparte características esenciales con su creador, según una perspectiva teológica. Esta afirmación podría basarse en el concepto bíblico de que el hombre fue hecho “a imagen y semejanza de Dios” (Génesis 1:26-27).
    Sin embargo, desde una perspectiva científica, el ADN es exclusivamente biológico y no puede transferirse a un ser divino o metafísico. Por lo tanto, esta parte de la tesis se sostiene en el terreno de la interpretación espiritual, más que en el de la lógica científica.
  3. Referencias bíblicas y su relación con la tesis:
    El pasaje de Génesis 3:22 habla de que el hombre ha llegado a ser “como uno de nosotros” al conocer el bien y el mal, sugiriendo una cierta similitud entre el ser humano y Dios en términos de conciencia moral y capacidad de discernimiento. Esto refuerza la idea de que el hombre comparte algo con su creador, lo que podría ser interpretado como parte de ese “ADN de Dios”, entendiendo el ADN en un sentido metafórico o espiritual.
  4. Este versículo también implica una advertencia: aunque el hombre ha adquirido conocimiento, aún no es inmortal como Dios. Esto sugiere límites a esa semejanza.

Conclusión:
Esta tesis tiene lógica desde una perspectiva teológica y filosófica, donde las metáforas son fundamentales para describir realidades que van más allá del mundo físico. Sin embargo, en términos científicos, la idea del “ADN de Dios” debe entenderse simbólicamente, ya que la biología no puede aplicarse literalmente a un ser trascendente.

En conclusión la eternidad se podría comprender como un estado sin tiempo, donde los conceptos de inicio y fin desaparecen.

El crimen se persigue y se juzga desde el nivel macro hasta el micro, siendo este último efecto de la miseria socioestructural

«Democracia sin equidad en la justicia no puede garantizar paz ni prosperidad para todos». #MAAP

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez
Periodista, Criminólogo, Lingüísta, Experto en Análisis de Imagen y de Contenidos

El pueblo panameño es víctima del Crímen Organizado y de Cuello Blanco, desde antes de 1968, 20 años de dictadura militar y 35 de una democracia fallida

«Como criminólogo, he invertido el enfoque tradicional de la investigación sobre delincuencia e inseguridad ciudadana en Panamá. Para erradicar el crimen callejero y criollo, como el de pandillas barriales, bandas regionales y sicariato, se debe aplicar el mismo rigor en la investigación, persecución y coacción a quienes han saqueado el patrimonio estatal.

El delincuente habitual es el que tiene acceso a una educación de calidad, no pasa hambre, pero la codicia lo torna en Delincuente de Cuello Blanco

Estos delincuentes de cuello blanco forman parte del crimen organizado y transnacional, que ha controlado el país desde antes de 1968, durante los 20 años de dictadura militar y los 35 años de una democracia fallida, todo ello con un sistema judicial que perpetúa la impunidad en perjuicio del pueblo panameño.»

El crimen no nace de la noche a la mañana, se gesta y perfecciona por generaciones

Las dictaduras cualquiera que ellas sean, no son expontáneas se fraguan a través de la opresión y la ruina de los países.

Dictadores latinos: Cuba (Gerardo Machado, Fulgencio Batista, Fidel Castro); Panamá (Omar Torrijos, Manuel Noriega); República Dominicana (Desiderio Arias, Cipriano Bencosme, Rafael Leonidas Trujillo); Paraguay (Alfredo Stroessner), Argentina (Juan Perón y otros caudillos militares), Chile (Augusto Pinochet); Venezuela (Hugo Chávez y Nicolás Maduro); Nicaragua (Los Somoza y Daniel Ortega) y tantos otros dictadores mundiales, no surgen espontáneamente, son consecuencias del poder de la Oligarquía, de la Delincuencia de Cuello Blanco y el Crimen Organizado.

«Cuando las oligarquías, guiadas por la codicia y la vanidad de su ideología neoliberal, empobrecen a una nación, las dictaduras emergen del clamor de un pueblo traicionado» (#MAAP).

Antes del golpe militar de 1968, Panamá estaba gobernada por una oligarquía liberal que controlaba el poder político y económico del país. Esta oligarquía, conformada por las familias más ricas, que mantenían un sistema que favorecía sus propios intereses, principalmente en la posesión de tierras y la explotación de los recursos. Las decisiones gubernamentales estaban alineadas con las élites, quienes, además, dependían fuertemente de la influencia de Estados Unidos debido a la presencia del Canal de Panamá.

Antes del golpe de estado de 1968, Panamá estaba dominada por una oligarquía criolla que se sentía dueña del país, controlando no solo la política, sino también las grandes extensiones de tierras. Este grupo de élite se valía de diversas prácticas para mantener su poder y consolidar su posición dominante. Estas prácticas incluían el personalismo, el caudillismo, el continuismo, el nepotismo y el clientelismo, también conocido en el campo como gamonalismo o caciquismo, así como el oportunismo. Estos elementos llenaron el vacío dejado por la ausencia de ideología y caracterizaron la política partidista panameña.

El caudillismo se manifestaba en la figura de líderes fuertes que dominaban la escena política sin permitir la emergencia de una oposición significativa. El continuismo garantizaba la perpetuidad en el poder de los mismos individuos o grupos a través de manipulaciones y alianzas estratégicas.

El nepotismo aseguraba que el poder y los recursos quedaran dentro de un círculo reducido de familias y amigos cercanos. Por su parte, el clientelismo, especialmente en las áreas rurales, implicaba un sistema de favores y lealtades que reforzaba el control de los oligarcas sobre la población, mientras que el oportunismo permitía a estos líderes adaptarse y cambiar de lealtades según les conviniera, siempre con el objetivo de mantener su influencia y beneficios.

La situación ya era evidente en 1924, cuando Harmodio Arias declaró con disgusto que los partidos políticos «no representan ningún ideal, ningún principio, ningún programa» (Arias y Quintero 1994:10). Esta declaración reflejaba la frustración con un sistema político que servía más a los intereses de una élite oligárquica que a las necesidades del país. La ausencia de ideología clara y de programas políticos definidos permitió que estos vicios políticos se arraigaran profundamente en el sistema, contribuyendo a un ambiente donde la corrupción y la falta de representatividad eran la norma.

Los oligarcas no solo controlaban la política, sino que también se apropiaban de vastas extensiones de tierras, consolidando su poder económico y social. Estas tierras eran adquiridas muchas veces mediante mecanismos dudosos o coercitivos, despojando a campesinos y pequeños propietarios de sus derechos y recursos. Este control sobre la tierra les permitía influir en la vida rural y mantener un dominio casi feudal sobre las áreas más remotas del país.

En resumen, antes del golpe de estado de 1968, la oligarquía criolla en Panamá se sentía dueña absoluta del país, controlando la política, apropiándose de grandes extensiones de tierras y perpetuando su poder a través de prácticas políticas cuestionables y oportunistas. Este dominio oligárquico creó un ambiente político y social que carecía de ideología y representatividad, favoreciendo los intereses de una élite reducida a expensas de la mayoría de la población.

La pobreza y la desigualdad eran características predominantes, especialmente en las áreas rurales, donde grandes sectores de la población vivían en condiciones precarias, mientras las élites urbanas monopolizaban los recursos del país. Políticamente, los gobiernos de la época eran inestables y vulnerables a la manipulación de las oligarquías, lo que llevó a crisis y corrupción generalizada.

Un país de grandes contrastes


Después del golpe liderado por Omar Torrijos en 1968, el país vivió un cambio radical en su sistema de gobierno. Torrijos implementó reformas que buscaron reducir la influencia de la oligarquía y enfocarse en mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora y rural. Se promovieron políticas nacionalistas, como la renegociación de los Tratados del Canal, lo que permitió a Panamá tener mayor control sobre su territorio y recursos. Durante este período, se intentó redistribuir la tierra y desarrollar proyectos sociales, aunque hubo una concentración de poder en manos del régimen militar y limitación de libertades políticas.

San Miguelito, distrito más poblado del país.
General Omar Torrijos Herrera, líder de la Revolución octubrina de 1968

Tras la invasión de Estados Unidos en 1989, y la caída del régimen militar de Manuel Noriega, el poder político regresó a las manos de la oligarquía tradicional. Los partidos políticos dominados por estas élites retomaron el control, implementando un sistema económico basado en el neoliberalismo, que promovió la privatización de empresas estatales y abrió las puertas a una mayor influencia del capital extranjero.

Ciudad de Panamá, con riqueza para una clase social y económica; los pobres no tienen acceso a este estilo de vida.

Aunque la democracia fue restaurada, las disparidades socioeconómicas persistieron, y muchos críticos argumentan que las políticas implementadas favorecieron nuevamente a las clases altas, dejando a gran parte de la población en condiciones de pobreza y marginalización.

General Manuel Antonio Noriega recrudeció la dictadura militar con el narcotráfico.

«Las dictaduras no nacen de la noche a la mañana, sino del agotamiento de un pueblo que ha sido sumido en la pobreza y la desesperanza por la codicia de las élites. Las oligarquías, con su poder económico y sus ideologías neoliberales, a menudo priorizan su bienestar sobre el del país, generando desigualdad y corrupción. A las nuevas generaciones panameñas les toca entender que cuando un pequeño grupo controla los recursos y el destino de la nación, las dictaduras encuentran su camino en la frustración de los más vulnerables.

La historia no se debe repetir, sino aprender de ella para construir un futuro más justo y equitativo.»