El espíritu de mentira y la Voluntad de Dios

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez Pastor Callejero del Ghetto

“Y salió un espíritu y se puso delante de Jehová, y dijo: Yo seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas.” 1 Reyes 22:22

Incluso en el misterio del mal, la soberanía de Dios permanece intacta.

“Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.” Job 1:6

Incluso en el misterio del mal, la soberanía de Dios permanece intacta. Ningún espíritu —ni de luz ni de tinieblas— actúa fuera del consejo divino. Aun los caídos deben presentarse ante el Creador, rindiendo cuenta de sus movimientos, como piezas que, sin saberlo, ejecutan los propósitos eternos de Dios.

El relato del espíritu de mentira enviado a los profetas falsos del rey Acab revela una verdad incómoda y gloriosa: Dios gobierna sobre todo, incluso sobre la mentira, para que la verdad se cumpla. El mismo principio se manifiesta en el libro de Job, cuando Satanás comparece entre los hijos de Dios. Nada sucede fuera de la autorización del Altísimo.

Nada escapa a la voluntad de Dios: ni el error del hombre, ni la soberbia de los ángeles caídos, ni la corrupción del poder terrenal.

En el orden divino, el mal no crea: obedece. Su aparente autonomía es parte del gran tejido del plan eterno. La mentira, la prueba, el dolor o la caída no destruyen la obra de Dios; la revelan. La justicia divina no reacciona: se despliega.

Por eso, quien ama la verdad no teme al conflicto, porque entiende que no hay caos fuera del control de Dios. La obediencia no exige comprensión, sino confianza. Creer en Su Voluntad es aceptar que incluso los vientos contrarios empujan el barco hacia el puerto del propósito.

✍️ Ideas Cómplices — Marcos Aurelio Álvarez Pérez
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 Meditaciones Diarias | Serie: La Soberanía de Dios

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