
¿Te has preguntado por qué #Haití vive en la miseria, la muerte, encima, debe una deuda externa que no compensa lo que la Francia de @EmmanuelMacro, y los Estados Unidos del quejoso @realDonaldTrump y los dueños de la banca mundial @el_BID y el @BancoMundial le deben? #MAAP
Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista, Criminólogo, Lingüísta Experto en Análisis de Imagen, Pastor Callejero del Gueto, Bombero y Músico.
El 17 de abril de 1825, Haití fue nuevamente encadenado. No con grilletes físicos, sino con una deuda impuesta por su antiguo verdugo: Francia. Aquella nación, que había logrado lo impensable —una revolución de esclavos que la convirtió en la primera república negra independiente del mundo— fue extorsionada bajo amenaza militar por la misma potencia que la había explotado durante siglos.


¡Exigimos restitución histórica ya!
La llamada «deuda de independencia», exigida por Francia a cambio de reconocer la soberanía haitiana, ascendía a 150 millones de francos oro —una suma astronómica para un país recién salido de la guerra y cuyas riquezas habían sido saqueadas por siglos. El precio de su libertad fue convertirse en esclava financiera de su exmetrópoli.
Haití pagó esa deuda a sangre, sudor y lágrimas, enviando durante más de 100 años el fruto de su trabajo a París, enriqueciendo a bancos como el Crédit Industriel et Commercial —el mismo que financió la Torre Eiffel— mientras su propio pueblo moría de hambre, analfabetismo y miseria. El primer pago representaba seis veces los ingresos anuales del país.
Los números son indignantes: más de 115 mil millones de dólares en crecimiento económico perdido por culpa de una deuda ilegítima, impuesta por la fuerza. A día de hoy, Haití cuenta con una población de 11.7 millones de habitantes, la mayoría en condiciones de extrema pobreza. En pleno siglo XXI, más del 60% de los haitianos viven con menos de 2 dólares al día, en un país sin hospitales suficientes, con escuelas ruinosas y calles sin agua ni luz.
¿Quién se beneficia de este desastre? Francia, Estados Unidos y los bancos internacionales. La supuesta civilización occidental, que hoy presume de derechos humanos, carga sobre sus espaldas la miseria de un pueblo al que desangró sin remordimientos. Haití no es pobre por falta de capacidad o de recursos. Haití es pobre porque lo empobrecieron deliberadamente.
Y mientras todo esto ocurría, Simón Bolívar, el héroe de los pueblos latinoamericanos, traicionaba el principio de unidad. Haití le había dado armas y refugio para liberar a Venezuela, Colombia y Ecuador, pero cuando organizó el Congreso de Panamá en 1826, dejó fuera a Haití para no molestar a Estados Unidos, una nación esclavista. Esa omisión no fue un descuido: fue una traición histórica. Hoy, como castigo kármico, la misma Venezuela sufre las consecuencias del desamparo que permitió sobre sus hermanos negros.
Dos siglos después, el grito de restitución resuena más fuerte. Haití no pide caridad, exige justicia. Exige que Francia devuelva lo robado. Que se reconozca su historia no como una anécdota trágica, sino como una deuda pendiente con toda la humanidad.

115 mil millones de dólares perdidos
¡Eso es más de $9,800 dólares perdidos por cada haitiano!

«Haití es la prueba viva de que las potencias que se proclaman democráticas operan, en realidad, como regímenes fascistas de facto: imponen bloqueos, siembran inestabilidad y codician las riquezas geográficas como en los peores tiempos del colonialismo. No buscan ayudar, buscan reconquistar.»
La historia no se repite, se perpetúa.»
¿Sabías que Haití pagó más de 115 MIL MILLONES de dólares por ser libre?
En 1825, Francia obligó a Haití a pagarle 150 millones de francos oro por haber declarado su independencia. Durante más de un siglo, el 80% de los ingresos de Haití se usaron para pagar esa «deuda». Ese dinero financió bancos franceses, la Torre Eiffel… Mientras el pueblo haitiano vivía en la miseria.
¡Exigimos restitución histórica ya!
#JusticiaParaHaití #DeudaHistórica #FranciaDebePagar

Simón Bolívar fue otro lider que ante los Estados Unidos se postró por no desagradarle; Hoy el precio de la libertad en Haití se mide en miseria por individuo.
La independencia le costó a Haití más que a ningún otro país. Francia y los bancos internacionales se enriquecieron.Datos en grande:
11.7 millones de habitantes (2024)
115 mil millones de dólares perdidos
¡Eso es más de $9,800 dólares perdidos por cada haitiano!El pueblo haitiano aún vive el infierno de esa extorsión.
¡Francia debe devolver cada centavo!

#HaitíNoEstáSolo #ReparaciónYa #FranciaDebeResarcir