Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista / Criminólogo
Tendrán apariencia de piedad pero negarán su eficacia. A estos evita.
2 Timoteo 3:5

Con el Covid-19 se está dejando paso a un “Nuevo Orden Económico Internacional (NNOEI). En primer lugar, se examina la manera en que el modelo neoliberal se ha debilitado y está siendo replanteado a raíz del declive del sistema comercial internacional multilateral (cuya expresión es la Organización Mundial de Comercio (OMC)) y de la crisis financiera mundial de 2008.

También se describe la forma en que los recientes cambios en la economía mundial y en las ideas predominantes, además de una serie de factores contingentes –entre ellos, el cambio climático, el ascenso de China y la crisis de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19)–, han hecho más probable el surgimiento de un NNOEI, si bien se reconoce que algunos factores podrían obstaculizar el progreso en ese sentido.
La pandemia ha sido un catalizador del desgaste gubernamental y en este momento tiene varios frentes abiertos: la corrupción, instituciones débiles, presupuesto limitado para atender las necesidades sanitarias, sociales y de seguridad ciudadana, altas tasas de desempleo.
Todo esto frente a un crimen organizado poderoso, altamente rentable que aprovecha a su favor todo lo anterior para dominar comunidades e imponer su dominio en territorios a través de las armas.
Ante esta panorámica mundial, la Biblia asegura para los creyentes los siguiente:
He aquí, aquel cuya alma no es recta dentro de sí está envanecido, pero el justo por su fe vivirá. Habacuc 2:4.
