
Este comunicado cuenta con el respaldo de la Asociación de Criminológos y Victimológos de Panamá (Acrivipa)
La Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología, ante la emergencia que plantea la pandemia que se extiende por el mundo y llega a nuestra región, formula un urgente pedido a todos sus miembros, para que en cada uno de sus respectivos países y en la forma que consideren más oportuna, conducente y eficaz:
1) Hagan llegar a sus gobiernos el pedido de medidas de emergencia para reducir con la premura del caso la población penal, hasta adecuarla a algo menos que su capacidad normal en cada establecimiento.
2) Inviten a reflexionar a la opinión pública acerca de males previos en las prisiones de la región, como superpoblación, control del orden interno por bandas de presos, insuficiente alimentación y atención médica.
3) Destaquen ante gobiernos y medios de comunicación que en esta emergencia los males previos se agravan ante el riesgo inminente de infección.

4) Resalten que esa eventualidad generaría pánico en las inestables sociedades carcelarias, con el consiguiente efecto de desórdenes violentos con costo de vida de presos y personal penitenciario.
5) Expliquen que en las prisiones se encuentra un alto porcentaje de personas que no están condenadas, como también que la mayoría de los presos son condenados o imputados por hechos que corresponden a delincuencia de sobrevivencia.
6) Aconsejen que se proceda a una despoblación penal racional, privilegiando a quienes son más vulnerables al virus, a quienes están cerca de la liberación definitiva o condicional y a quienes responden por delitos que no impliquen afectación de la vida o de la integridad física o sexual.

7) Difundan los llamamientos que a este respecto han formulado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, la Organización Mundial de la Salud, el Subcomité de la ONU para la Prevención de la Tortura y Su Santidad el Papa Francisco.
8) No ahorren esfuerzos para peticionar y hacer saber la gravedad de esta emergencia, que de no adoptarse medidas urgentes derivaría en una mortandad masiva de presos y personal, configuradora de un crimen de lesa humanidad.
ALPEC formula este pedido a sus miembros, considerando que el momento exige de nosotros que estemos a la altura de las graves circunstancias y asumamos plenamente nuestra responsabilidad humana, profesional y académica.