Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminológo~Lingüísta
Como dice la canción de los Bukis Llegó Navidad y Yo sin Ti: “En esta soledad, Recuerdo el día que te perdí (…) En el espejo veo mi rostro, Va acabándose mi piel , Y la agonía de este año, Siento que muero con él”.
Con el sentir de esta canción de los Bukis, que dice: siento que muero con él y va acabándose mi piel (…) y traspolando esa verdad al contexto de la realidad nacional que vivimos, trato de recordar donde se perdió el Panamá de Amelia Denis de Icaza, cuando al mejor estilo del Cerro Ancón ya solía decir: » Ya no guardas las huellas de mis pasos, ya no eres mío, idolatrado Ancón». Y en esa búsquedad me meto de nuevo en la canción de los Bukis, cuando dice: “Muriendo en la Agonía de otro año que se va», veo a un país que muere cada día bajo los efectos de la manipulación ideológica, que tiene a todos los panameños sumidos en la anomia y anarquía del desorden social (en su engranaje estructural socio~político y económico). Todo esto ocurre, ante la ausencia total de una real identidad nacional, que los haga reaccionar frente a temas de Estado de alcance macro social, que a la larga sumirán a «Pablo Pueblo» en la miseria, de no resolverse los problemas a tiempo y a conciencia y en espíritu democrático participativo.
La sociedad está bajo los efectos de dos grandes estrategias de manipulación ideológica entre otras: la distracción y el diferir sistemático de respuestas sociales seguras y oportunas.
Cada día los noticieros en su Agenda Setting presentan al pueblo panameño noticias de hechos que solo sirven para distraerlos, en tanto ninguno de esos temas, contribuye a resolverle las situaciones y condiciones en su diario vivir, ejemplo de esos temas: La Selección de Fútbol está próxima a entrar al repechaje de futbol buscando su pase al mundial de Rusia 2018; el expresidente de la República Ricardo Martinelli es extraditable; los casos investigados por corrupción quedarán bajo la impunidad tras amenazas dirigidas al Ministerio Público; por su parte: ¡Una periodista llamando Batimóvil al Papa móvil y con eso marca tendencia en twitter!; Madres de familia que salen a defender a sus hijos (ex ministros de Estado) ante la justicia , como si ellos, no fueran adultos hace tiempo para dar la cara por sus encausamientos ante la justicia, etc., etc., etc., (o ellas mismas que también están involucradas).
Vivimos en un país, donde cada día se inventan un sobresalto que al final en una declaración de prensa se resuelve negando los hechos denunciados. En ese
Leitmotiv o hilo conductor, sobre el tema de Los Papeles de Panamá, todo quedó reducido a una mala intención extranjera contra el país, aunque su propio dueño al final confesara su participación de cómo se dio todo hasta explotar el famoso escandalo: “Panama Papers” tras los escándalos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht y de la operación Lava Jato, que estremecen a Brasil; concepto mal utilizado según muchos, para denominar una investigación con información publicada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, donde daban a conocer delitos cometidos contra la fe pública internacional desde una firma de abogados panameño.
Ni qué hablar de Odebrecht, empresa brasileña que va de escándalo en escándalo en todo el mundo, mientras que su agencia operativa en Panamá, funciona como si nada hubiese ocurrido en la cosa pública y su accionar corrupto.
Y si sobraba algo, ahora surge una maniobra relativa al Comercio en Servicio e Innovación denominado (TISA), donde se está investigando una posible apertura de las diferentes profesiones que afecta a los nacionales, y si se ha llegado a ciertos acuerdos con el grupo TISA en temas como la red de agua, energía, salud y educación».
Por otro lado, aún no han replicado los tambores del feliz mes de la Patria (noviembre) y ya se nos lleva montado en la estrategia de la distracción del control social, tal cual es la noticia de las “tres tunas de los carnavales en la ciudad de las Tablas, provincia de Los Santos”.
Igual pasa con el tema de la salud y la C.S.S., para ello se está aplicando la estrategia de “diferir” en la compra de medicamentos, la mora quirúrgica, un aumento leve de diez balboas mensuales a los pensionados y jubilados (como paliativo) o en el peor de los casos, la amenaza constante de la KPC, bacteria que ya se ha cobrado la vida de muchos asegurados (da pánico se operado en el tercer piso de la C.S.S.).
En fin, una serie de penalidades que viene sufriendo el panameño común, el de a pie, el que madruga desde las 2:30 a.m. para que el tranque no le impida llegar tarde a su destino (trabajo, escuela, centro médico, etc.).
Y porque no mencionar el deterioro de las calles, amén de las ahora ferias de empleos que han surgido como una alternativa laboral, que se le ofrece al desempleado para obtener un trabajo digno (pero haciendo largas filas, solo para entregar su hoja de vida); los m
Megacenso de salud, donde se descubre (como agua tibia) el estado deplorable en el que están inmerso muchos panameños, que vagan por la calle sin saber que pronto irán a la cadena de frio (Morgue).
De los Bukis y Amelia salto al poeta Demetrio Herrera Sevillano que en su poesía panameño “Tu siempre respondes Sí”, que ya de antaño describía o hizo un CAT de lo que somos como ciudadanos cuando dijo: “Paisano mío, panameño; tú siempre respondes: «sí»”. “Pero no para luchar. Que no para protestar cuando te ultrajan a ti”. Y el poeta lleno de inspiración nos da en la poesía la respuesta: “Aprende a decirle «no», aprende a decirle «no» a lo que le dices «sí».
Y en esta vorágine de escándalos y expectativas mediáticas (Agenda Setting) que van creando en el ánimo de los ciudadanos del terruño Istmeño, sobre el futuro político; el crecimiento económico a un 5.8% en el año 2017, como parte del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) impulsado por el dinamismo de los sectores de la construcción, la explotación de minas y canteras, la intermediación financiera y el suministro de electricidad, gas y agua; la Jornada Mundial de la Juventud; los escenarios criminales violentos; las francachelas, parrandas y desenfrenos que se forman cada fin de semana (muchas de ellas fomentadas por los medios de comunicación como parte de la industria del ocio y el entretenimiento); el freno a la inmigración de los extranjeros, sobre todo la de los venezolanos, y otras tantas cosas más, que ni Rubencito se atrevería a decir en el segundo himno panameño «Hermanito: Patria son tantas cosas Bellas».
Y así pasan los días, las semanas, los meses, los años y los quinquenios y el pueblo sigue consolándose en un devenir lleno de esperanza, tal como lo expresa Ruben Blades en su canción Pablo Pueblo repleta de esperanza: «Su alimento es la esperanza, Su paso no lleva prisa, Su sombra nunca lo alcanza. Pablo pueblo, Pablo hermano, Trabajó hasta jubilarse
Y nunca sobraron chavos
Pablo pueblo, Pablo hermano
Votando en las elecciones
Pa’ después comerse un clavo
Pablo pueblo, Pablo hermano
Pablo con el silencio del pobre».
Sí, a este pueblo le ocurre eso y cosa peor. Llegará el día en que la brecha entre millonarios y pobres será tan grande que sucederá lo mismo que cantó Cheo Feliciano: «Juan Albañil, el edificio que levantaste,
con lo mucho que trabajaste,
está cerrado, esta sellado,
es prohibido para ti, Juan albañil. Como es domingo Juan Albañil por la avenida,
va de paseo mirando cuanto construyo, hoteles, condominios, cuanto lujo, y ahora como no es socio no puede entrar, Juan Albañil, no puede entrar, no puede entrar».
Esa división es tan palpable que un preso pobre y enfermo lo hospitalizan con grilletes en la sala 9 u otra sala dependiendo de la dolencia en el Hospital Santo Tomás, y su respectivos Policías, sino observé el caso de Víctor Cucalón, ex director general de Ingresos, hospitalizado por dos años en el Centro Hospitalario de Punta Pacífica.
Somos víctimas de una Agenda Setting controlada por la oligarquía económica, quienes sumen al país cada día en una danza de temas que más que resolver los problemas, lo entretienen y lo alienan.