La droga no es Dios: Qué precio se paga por perder la vida y la libertad

Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista-Criminólogo-Lingüista

Panamá es la ruta por excelencia para el tráfico de estupefacientes, porque tiene toda la plataforma de transporte disponible, la cual ofrece el desplazamiento de los traficantes o mulas sin mucha obstrucción, ya sea por vía acuática-marítima, terrestre (carretera), ferroviaria, portuaria y aérea. Por todo eso, el país de frontera a frontera facilita el trabajo a las mulas ya que tienen más opción de llevar cargamento sin muchas incomodidades, ni retenes por parte de los estamentos de seguridad. Eso se logra con éxito si dentro de la industria del sembrado, cosecha, procesamiento, tráfico y venta del oro blanco (polvo y sus derivados) si hay complicidad desde adentro de los estamentos de seguridad, y ya existen precedentes en esa materia.

El precio varía de acuerdo a la oferta y la demanda en el mercado internacional y Nacional. Siempre tiende al alza, porque a mayor consumo, mayor producción; y si la demanda es afectada por decomiso de las autoridades o sufre un tumbe por bandas contrarias a las mulas que trasiegan la mercancía, el precio tiende a subir, porque en el mundo criminal las ganancias se recuperan no se pierden.

El precio también va consono al país destino y al ingreso percápita de sus habitantes que son consumidores del oro blanco.

 

‘El precio de la droga varía en todos lados. Esto depende de las obtrucciones que se tope en su traslado’.
Marcos Aurelio Álvarez Pérez 
Criminólogo

 

http://elsiglo.com.pa/cronica-roja/20-meses-incautaron-248-millones-cocaina/24021692

IMG_20170908_083208

Deja un comentario