Por: Marcos Aurelio Alvarez Pérez / Periodista Criminólogo

Como dice la canción de los Bukis: «Llegó Navidad y Yo sin Ti En esta soledad, Recuerdo el día que te perdí (…). En el espejo veo mi rostro, Va acabándose mi piel, Y la agonía de este año, Siento que muero con él”.
Analizando el significado de esta canción de los Bukis que conlleva un sentimiento de fatalidad “Siento que muero con él y va acabándose mi piel (…)”, traspolo el contenido de ese tema musical, esa verdad al contexto de la realidad nacional que vivimos como país, ¡Viendo como las esperanzas y anhelos de miles de panameños envejecen y mueren con ellos, sin verlos realizados! Trato de recordar donde se perdió aquel Panamá, el de la poeta Amelia Denis de Icaza, cuando al mejor estilo, en su poesía Al Cerro Ancón, solía decir: » Ya no guardas las huellas de mis pasos, ya no eres mío, idolatrado Ancón».
Y en esa búsqueda sobre dónde se perdió nuestro Panamá, en esa vorágine de escándalos de corrupción y desfalco de la cosa pública, que viene sufriendo el país desde la década del sesenta (1960 y cuidado más atrás) hasta el día de hoy (Siglo XXI), me meto de nuevo en la canción de los Bukis, cuando dice: “Muriendo en la Agonía de otro año que se va», veo a un país y a sus ciudadanos que mueren lentamente, cada día, bajo los efectos de la manipulación ideológica a través del método de comunicación llamado «Agenda Setting», con la que se tiene a todos los panameños sumidos en la anomia y la anarquía del desorden social (en su engranaje estructural socio~político y económico).
Todo esto ocurre ante la ausencia total de una real «Identidad Nacional», que haga reaccionar al pueblo pobre y sufrido frente a los temas de Estado, de alcance Macro Social, que a la larga postrarán al país en la miseria. Parece mentira, y es cosa fea y común, a esos panameños, al común y corriente (la gran mayoría), lo han condicionado a depender de los «TORNEOS ELECTORALES» -Quien sube y quien baja- para ver si su vida toma otro giro y mejora así su vida. A esos panameño, Rubén Blades, los llamó en su canción: «Pablo Pueblo». De no resolverse los macro problemas que estamos confrontando a tiempo, a conciencia y con espíritu democrático participativo, cada año que transcurre nos pasará como dicen los Bukis «Una navidad sin tí, muriendo en agonía»: Sin calidad de vida (frase tan cacareada); sin canasta básica familiar a precios accesibles; sin seguridad social y jurídica; sistema de salud deficiente y contaminado de profesionales con mente privatizadas; una educación pública siempre boicoteada por todos los frentes (huelgas docentes e imposición de métodos arcaicos de enseñanzas que esclavizan en la mediocridad a la clase pobre) y otros temas más.

Con esta panorámica de muerte es evidente que la sociedad panameña está bajo los efectos de dos grandes estrategias de manipulación ideológica, entre otras: la distracción y el diferimiento sistemático para dar respuestas sociales, seguras y oportunas. Ese esquema de manipulación ideológica se maneja desde los medios de comunicación social a través de una Agenda Setting.

Cada día los noticieros en su Agenda Setting presentan al pueblo panameño noticias de hechos que solo sirven para distraerlos, al igual que los ya enunciados, en tanto que ninguno de esos temas, contribuye a resolverle las situaciones y condiciones en su diario vivir, ejemplo de esos temas: La Selección de Fútbol está próxima a entrar al repechaje de futbol buscando su pase al mundial de Rusia 2018; el ex presidente de la República Ricardo Martinelli es extraditable; los casos investigados por corrupción quedarán bajo la impunidad tras amenazas dirigidas al Ministerio Público; por su parte: ¡Una periodista llamando Batimóvil al Papa Móvil y con eso marca tendencia en twitter!; Madres de familia que salen a defender a sus hijos (ex ministros de Estado) ante la justicia, como si ellos, no fueran lo suficientemente adultos hace tiempo para dar la cara por sus encausamientos ante la justicia, etc., etc., etc., (o sino es que ellas mismas también están involucradas).
Vivimos en un país, donde cada día se inventan un «SOBRESALTO», que al final con una declaración de prensa se resuelve negando los hechos denunciados. En ese Leitmotiv o hilo conductor, sobresale el tema de “Los Papeles de Panamá”, el cual quedó reducido a una mala intención extranjera contra el país, aunque su propio dueño, al final confesó su participación de cómo se dieron todos los hechos hasta explotar en el famoso escándalo: “Panamá Papers”, tras los escándalos de corrupción promocionados por la constructora brasileña Odebrecht y de la operación Lava Jato, que estremecen a Brasil; concepto mal utilizado, según muchos aquí en Panamá, para denominar una investigación con información publicada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, donde daban a conocer delitos de lavados de capitales y contra la fe pública internacional, todo realizado desde una firma de abogados panameño.
Ni qué hablar de Odebrecht, empresa brasileña que va de escándalo en escándalo en todo el mundo, mientras que su agencia operativa en Panamá, funciona como si nada hubiese ocurrido en la cosa pública y su accionar corrupto y de pronto con una Addenda para dar continuidad a las megas obras.


Y si sobraba algo que le diera ventajas al trabajador y profesional nacional, ahora surge una maniobra relativa al Comercio en Servicio e Innovación denominado (TISA), la cual se está investigando (en la Asamblea Nacional de Diputados, por una posible apertura de las diferentes profesiones, que afectará a los nacionales, y si se ha llegado a ciertos acuerdos con el grupo TISA en temas como la red de agua, energía, salud y educación».
Por otro lado, aún no han replicado los tambores del feliz mes de la Patria (noviembre) y ya se nos lleva montado en la estrategia de la distracción del control social, con la noticia de las “tres tunas de los carnavales en la ciudad de las Tablas, provincia de Los Santos”.

Igual pasa con el tema de la salud y la C.S.S., para ello se está aplicando la estrategia de “diferir” en la compra de medicamentos, la mora quirúrgica, un aumento leve de diez balboas mensuales a los pensionados y jubilados (como paliativo) o en el peor de los casos, la amenaza constante de la KPC, bacteria que ya se ha cobrado la vida de muchos asegurados (da pánico ser operado en el tercer piso de la C.S.S.).
En fin, una serie de penalidades que viene sufriendo el panameño común, el de a pie, el que madruga desde las 2:30 a.m. para que el tranque no le impida llegar tarde a su destino (trabajo, escuela, centro médico, etc.) y de igual forma su retorno tardío a sus hogares donde ya sus hijos han pérdido su identidad y vínculos afectivos con sus padres.
Y porque no mencionar el deterioro de las calles, la falta de agua, la recolección de la basura, las aguas negras derramadas por aquí y por allá; amén de las ahora inventadas ferias de empleos que han surgido como una alternativa laboral, que se le ofrece al desempleado para obtener un trabajo digno (pero haciendo largas filas desde la madrugada, solo para entregar su hoja de vida); también los Megacenso de salud ~donde se descubre cual agua tibia enfermedades de atención primarias~ realizados para ver el estado de salud deplorable ~crónico~ en el que están inmerso muchos panameños, que vagan por las calles sin saber que pronto irán a la cadena de frio (Morgue).
Feria Laboral
Megacensos de salud
De los Bukis, Amelia Denis y Rubén Blades salto al poeta Demetrio Herrera Sevillano que en su poesía titulada Tu siempre respondes Sí, ya de antaño describía o hizo un CAT de lo que somos como ciudadanos cuando dijo: “Paisano mío, panameño; tú siempre respondes: «sí»”. “Pero no para luchar. Que no para protestar cuando te ultrajan a ti”. Y el poeta lleno de inspiración nos da en la misma poesía la respuesta: “Aprende a decirle «no», aprende a decirle «no» a lo que le dices «sí».

Y en esta vorágine de escándalos y de expectativas mediáticas (Agenda Setting) la oligarquia económica y política (los dueños de Panamá) van creando falsas expectativa y promesas falaces en el ánimo de los ciudadanos del Terruño Istmeño, con temas relativos al futuro político con una posible constituyente paralela que nunca llegará; se nos anuncia sobre el crecimiento económico en un 5.8% que experimenta el país en el año 2017, como parte del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) impulsado por el dinamismo de los sectores de la construcción, la explotación de minas y canteras, la intermediación financiera y el suministro de electricidad, gas y agua; y en el plan religioso, la Jornada Mundial de la Juventud, precedida de una doble moral por sus promotores, que en lugar de fortalecer las familias, apoyaron el desfile gay y apuestan por la ley del matrimonio igualitario.
La Agenda Setting de los medios magnifica los escenarios criminales violentos; aúpa las francachelas, parrandas y desenfrenos que se forman cada fin de semana (muchas de ellas fomentadas por los medios de comunicación como parte de la industria del ocio y el entretenimiento); el freno a la inmigración de los extranjeros, sobre todo la de los venezolanos, y otras tantas cosas más que están ocurriendo en nuestra nación, que ni Rubencito se atrevería a cantar en el segundo himno de los panameños: «Hermanito: Patria son tantas cosas Bellas».

Y así pasan los días, las semanas, los meses, los años y los quinquenios y el pueblo sigue consolándose en un devenir lleno de esperanza, tal como lo expresa Rubén Blades en su canción “Pablo Pueblo”, repleta de esperanza:
«Su alimento es la esperanza, Su paso no lleva prisa, Su sombra nunca lo alcanza. Pablo pueblo, Pablo hermano, Trabajó hasta jubilarse
Y nunca sobraron chavos
Pablo pueblo, Pablo hermano
Votando en las elecciones
Pa’ después comerse un clavo
Pablo pueblo, Pablo hermano
Pablo con el silencio del pobre».
Sí, a este pueblo le ocurre eso y cosa peor le ocurrirán sino despierta de su letargo. Llegará el día en que la brecha entre millonarios y pobres será tan grande que le sucederá lo mismo que cantó Cheo Feliciano:
«Juan Albañil, el edificio que levantaste,
con lo mucho que trabajaste,
está cerrado, esta sellado,
es prohibido para ti, Juan albañil.
Como es domingo Juan Albañil por la avenida,
va de paseo mirando cuanto construyo, hoteles,
condominios, cuanto lujo,
y ahora como no es socio no puede entrar,
Juan Albañil, no puede entrar, no puede entrar».

Esa división social es tan palpable que un preso pobre y enfermo lo hospitalizan con grilletes en la sala 9 u otra sala dependiendo de la dolencia en el Hospital Santo Tomás, y su respectivos Policías, sino observe el caso de Luiz Cucalón, ex director general de Ingresos, hospitalizado hace dos años en el Centro Hospitalario de Punta Pacífica. Sólo basta recordar, al reciente difunto General Manuel Antonio Noriega, recluido en el Hospital Santo Tomás hasta fallecer, ¡Pero no, él era malo por ser un dictador! Por eso se mereció el hospital de los pobres.
EL pueblo panameño es victimas de una Agenda Setting controlada por la oligarquía económica, quienes sumen al país, cada día en una danza de temas que más que resolver los problemas, entretienen y alienan a la ciudadanía, mientras que la clase política asciende al poder, vendiendo falsas esperanzas para el próximo quinquenio, donde «Pablo Pueblo y Juan Albañil», cuando termine Odebrecht de robar, tampoco tendrán donde trabajar y cuidado donde vivir con eso de la ley de interés preferencial, para dar mayor incentivo a las viviendas.
Concluyo instando a todos a reflexionar sobre qué país queremos tener a corto, mediano y largo plazo. Que despertemos la conciencia y el pensamiento crítico frente a los continuos abusos de la clase política-oligarca de Panamá, que se reparten el patrimonio económico y solo le dan migajas al pueblo, al mejor estilo de los Bukis que hacen de su estribillo la profecía de este pueblo «Panameño Juega Vivo: «Llego Navidad y yo sin ti, en esta soledad…recuerdo el día en que te perdí….».
























