Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista~Criminológo~Lingüista
Cuando veo a alguien que hace gala de su grandeza, digo: «Éste loco, ignorante y presumido está al borde de su caída, tal como le sucedió a Lucifer, que por pretender ser como Dios y sentarse en su trono al lado del Norte, se convirtió en una oscuridad y temeridad para el ser humano.
Para ser grande lo mejor es tener un espíritu de humildad y de servicio sometido al Espíritu de Jesucristo.


