
Por: Marcos Aurelio Álvarez Pérez / Periodista-Criminólogo
Siempre que el ser humano se dispone a hacer lo bueno o emprender un proyecto que lo encumbre por encima de la mediocridad social, encontrará piedras en su camino con las cuales tenderá a tropezar.
Esas piedras, sino son las propias expectativas que impone la meta a alcanzar, son en todo caso, las oposiciones que surgen producto del fenómeno humano del cangrejo: La envidia…ninguno sube, sino que todos te jalan hacia abajo o interceptan tu camino al éxito.

Ese dilema humano de la envidia que se manifiesta como oposición, sólo se puede vencer orando a Dios, quien derrota las vicisitudes que se presentan cuando uno se dispone a crecer como persona y hacer las cosas bien.